Visión

Ensayan con éxito implantes cerebrales contra la ceguera

La técnica, que de momento sólo se ha probado en monos, podría devolver la vista a personas que padeden glaucoma o degeneración macular.

Las personas que en el futuro pierdan la vista a causa de enfermedades como el glaucoma, la degeneración macular o la retinitis pigmentaria -en las que el ojo queda dañado pero el área visual del cerebro sigue funcionando-, podrían recuperar este sentido gracias a unos nuevos implantes electrónicos, cuyos fundamentos teóricos acaban de ser probados con éxito en monos.
Los implantes biónicos capaces de devolver la vista se vienen probando desde hace unos años para sustituir las células de la retina, que recoge la luz que nos rodea, o bien para estimular las neuronas de la corteza visual, encargadas de procesar los datos que le llegan del ojo.
Sin embargo, un equipo de la Escuela Médica de Harvard, liderado por el neurobiólogo John Pezaris, ha llegado a la conclusión de que el lugar más eficaz donde situar el dispositivo sería una región del tálamo cerebral llamada núcleo geniculado lateral dorsal, que es algo así como la antena de repetición que envía la información del ojo a la corteza.
Dos macacos -un macho y una hembra, ambos adultos y sanos- fueron entrenados para responder a los estímulos visuales de una pantalla de ordenador, aprovechando la tendencia natural de los primates a dirigir su mirada hacia los destellos que aparecen en su campo visual.
Además, se les implantaron electrodos en el núcleo geniculado lateral frontal, de forma que éste pudiera recibir dos tipos de estímulos: uno visual, producido por la acción natural de la retina, y el otro eléctrico, controlado artificialmente por los investigadores.
Los científicos pudieron así comparar los movimientos sacádicos -es decir, movimientos rápidos y precisos de los ojos- de los monos, y comprobaron que eran casi idénticos cuando respondían a un estímulo natural o a otro eléctrico.
Estos resultados demostrarían, según publica hoy Proceedings of the Nacional Academy Of Sciences (PNAS), que los implantes en esta región del cerebro pueden ayudar a recuperar la vista a personas con la retina dañada, ya que su función puede sustituirse con componentes electrónicos.
Además, los investigadores aseguran que el tálamo es una zona más accesible a la cirugía y evitaría los problemas de los implantes retinales o corticales.


Fuente: Diario El Mundo (España)