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Al contrario de lo
que se cree, la osteoporosis se produce por una
falta de prevención a lo largo de toda la vida. Ya
desde la adolescencia, el estilo de vida de cada
persona la va predisponiendo a la enfermedad.
Uno de esos factores
es la alimentación. El bajo consumo de alimentos
fuente de calcio (leche, yogurt, quesos) durante
la etapa de crecimiento, condiciona su pérdida
posterior, con el consiguiente deterioro de la
resistencia de los huesos y el aumento del riesgo
de fracturas. Y eso no se revierte tan fácilmente
con altos consumos de calcio en la edad adulta.
Existen otros factores que colaboran para que la
calidad de los huesos sea inferior. Ellos son: el
sedentarismo, el tabaco y el alcohol. En las
mujeres aparece otro factor de riesgo que es muy
importante: la menopausia.
Es muy común que a la edad de la menopausia la
mujer gane algunos kilos de peso. Es sabido que
ese tejido graso cumpliría, de alguna forma, la
función de algunas de las hormonas que en ese
momento dejaron de funcionar. Una de las funciones
que cumplían esas hormonas era la de regular el
calcio de los huesos. Por lo tanto, es importante
que la mujer no baje esos kilos que ganó con la
menopausia.
Otra fuente de pérdida de calcio es a través de la
lactancia materna. Es fundamental que la madre
recupere el calcio que le dio a su bebé con la
leche.
Todos estos factores se van sumando a lo largo de
la vida y se manifiestan más temprano o más tarde
con el nombre de osteoporosis.
Fuente:
Equipo de especialistas de Minutricionista.com
www.minutricionista.com |