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La participación de los ancianos en los ensayos
clínicos contra el cáncer en Estados Unidos es
muy reducida, lo cual restringe los resultados
de esos estudios, según la revista Archives of
Internal Medicine.
Aunque la mayor incidencia de tumores se
presenta en individuos mayores de sesenta y
cinco años, las políticas gubernamentales
estadounidenses para conseguir que ese grupo
forme parte de los estudios experimentales
contra la enfermedad han fracasado. La
investigación analizó los efectos de una medida
tomada en el 2000, para que los gastos de rutina
de los sujetos que entrasen en un ensayo clínico
fueran cubiertos por el seguro médico.
Los datos sobre la cantidad y edades de personas
involucradas en experimentos clínicos entre 1996
y el 2003 contra el cáncer revelaron que menos
del 5% tenían sesenta y cinco años.
Según la revista, la poca participación de
ancianos en esas pruebas se debe al temor de los
médicos y los propios pacientes a la reacción de
los medicamentos, sus efectos secundarios y la
presencia de otras enfermedades. Tales
actitudes, limitan los conocimientos sobre el
tratamiento de una enfermedad muy frecuente, por
lo que es necesario crear conciencia en los
médicos y enfermos sobre los beneficios de
participar en los ensayos clínicos, señala la
publicación.
Fuente: Agencia Prensa Latina |