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Los investigadores
han identificado un rasgo genético que podría
ayudar a explicar por qué algunas personas
mayores obtienen menos beneficios de la
actividad física que otras.
Se trata de una
variante de un gen que controla una molécula
llamada enzima convertidora de la angiotensina
(ECA), la cual está relacionada con al
regulación de la presión sanguínea. Un estudio
británico había hallado anteriormente que la
variante del gen afectaba la respuesta física de
los soldados que la portaban, aseguró Stephen B.
Kritchevsky, profesor de gerontología de la
Facultad de Medicina de la Universidad Wake
Forrest.
Entonces, Kritchevsky y sus colegas realizaron
pruebas genéticas a más de 3,000 personas
mayores como parte del Health Aging and Body
Composition Cohort Study.
Esas personas, que tenían entre 70 y 79 cuando
el estudio comenzó en 1997, han realizado
informes periódicos sobre su actividad física,
no sólo el ejercicio, sino las actividades de la
vida diaria como caminar y subir escaleras.
También informaron acerca de cualquier problema
de movilidad que hubieran podido tener.
Los investigadores sostienen que este es el
primer estudio en mostrar que el gen que
controla los niveles de ECA podría estar
relacionados con la función física de los
adultos mayores.
Los científicos hallaron que los mayores que
hacían ejercicio y habían heredado una
combinación genética relacionada con la menor
producción de ECA tenían 45 por ciento más
posibilidades de desarrollar dificultades para
subir escaleras o caminar el cuarto de milla, en
comparación con los que hacían ejercicio y
tenían una combinación genética relacionada con
mayores niveles de ECA.
Las personas más activas, aquellas que quemaban
más de 1,000 calorías semanales con actividad
física, tenían 33 por ciento menos posibilidades
de informar acerca de problemas de movilidad,
según decía el informe aparecido en la edición
del 10 de agosto del Journal of the American
Medical Association.
"Uno de los hallazgos más importantes fue que a
todo el mundo le fue mejor con ejercicio",
aseguró Kritchevsky. "Sin embargo, los que
tenían este genotipo no obtuvieron la mejor
respuesta".
Este es "uno de los primeros estudios en
observar una interacción de este tipo entre los
genes y el comportamiento", agregó.
Colin Milner, presidente del International
Council on Active Aging, aseguró que "hemos
sabido que algunas personas están predispuestas
genéticamente a obtener mejores resultados que
otras. Todo lo que hay que hacer es ver los
atletas que hay. Hay quienes pueden correr,
saltar o lo que sea mejor que otros".
Milner sostuvo que el estudio tenía un
significado personal para él, uno que otras
personas también podrían tomarse a pecho.
"Tengo un amigo con el que hacemos ejercicio
frecuentemente y a él le va mejor que a mí",
relató. "Eso me frustra y tengo que evitar que
esa sensación interfiera con mi ejercicio".
Los estudios genéticos similares podrían ser de
gran impacto en el futuro, aseguró Milner. "En
cuestión de una o dos décadas, podríamos estar
programando según el ADN", especuló. "Un
gimnasio podría extraer algo del ADN de un
cliente y establecer cuál sería su mejor
programa de ejercicios".
Para Kritchevsky, ese futuro podría estar lejos
porque el nuevo estudio "es de muchas maneras
preliminar y necesita confirmación".
Aún así, el mensaje de hoy es muy claro. "Siga
haciendo ejercicio. Eso es lo importante",
concluyó.
Fuente: Healthday |