Notas:
Analizan futuro de un planeta que crece y envejece
  

Crecimiento, envejecimiento o migraciones en un planeta que superará los 6 500 millones de habitantes en el 2005 componen la agenda de más de 1 000 expertos en demografía del mundo entero reunidos desde el lunes en la ciudad de Tours (centro de Francia)
En total, más de 750 intervenciones de especialistas intentan dar respuesta a las angustiosas dudas sobre el futuro del planeta, desmentir las perspectivas más catastróficas y trazar con una modestia necesaria el panorama para los años venideros.
Hace 50 años, los demógrafos previeron 15 000 millones de habitantes en el mundo para el 2050, una cifra que se verá reducida finalmente a unos 9 000 millones.
Los expertos coinciden en que el envejecimiento de la población es uno de los grandes problemas de este siglo, aunque subrayan que las personas envejecen en mejores condiciones de salud que hace algunas décadas, lo cual palia por ahora el problema.
En la apertura del congreso, que se celebra una vez cada cuatro años, el comisario europeo para el Empleo, Asuntos Sociales e Igualdad de oportunidades Vladimir Spidla, pidió a los ciudadanos del viejo continente que abran los ojos ante el retroceso de la tasa de natalidad en esta región del mundo. "Dos grandes fenómenos nos cuestionan: el crecimiento demográfico del planeta y el envejecimiento de Europa", resumió el ministro francés de Investigación Francois Goulard.
Catherine Rollet, presidenta del comité internacional de la organización, recordó la necesidad de "saber gestionar" el crecimiento de la población, es decir los 3 000 millones que se sumarán a la actual población dentro de 45 años.
Visto que este crecimiento procede de los países pobres, Rollet hizo hincapié en la necesidad de saber compartir riqueza y saber. "Es necesario reflexionar sobre la forma en que los recursos se reparten en el mundo para satisfacer las necesidades de todos", pidió, subrayando que la tasa de natalidad es baja en los países industrializados pero llega a ocho hijos por mujer en países como Nigeria.
Al mismo tiempo, las consecuencias demográficas del recalentamiento del planeta podrían provocar en el siglo XXI un "fin del mundo que conocemos", según el profesor Tim Dyson, de la London School of Economics (LSE). Dyson recordó que el crecimiento de la población mundial provocará un aumento del 27% en las emisiones de dióxido de carbono (CO2), gas que provoca el efecto invernadero. "En total, implicará un recalentamiento entre 1,6 y 6,6 grados de aquí al 2100" y según él, los "cambios negativos podrían llegar de varios frentes al mismo tiempo debido a efectos negativos acumulados". Pero frente a estas perspectivas, ciudadanos y gobiernos optan por la política del avestruz: esconder la cabeza ante las amenazas y no replantearse las bases de un crecimiento económico apoyado en el consumo de hidrocarburos, denunció el experto.
Para muchos especialistas, con el clima pasa actualmente algo parecido a lo que ocurre con el sida. "Las personas sólo cambian su comportamiento sexual cuando llega el desastre. De la misma forma, sólo modificarán su actitud cuando sufran en su propia piel fenómenos meteorológicos muy nefastos", concluyó Dyson.

Fuente:  Agencia AFP