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Después de la enfermedad de Alzheimer (que
supone entre el 50 y el 60% de los casos de
demencia), la demencia vascular representa la
segunda forma más común de esta patología.
Aunque la etiopatogenia exacta todavía no se ha
identificado, existe un consenso general entre
los expertos sobre el hecho de que la enfermedad
de Alzheimer y la demencia vascular comparten
algunos aspectos patofisiológicos.
En este contexto, cabe referir que los pacientes
con demencia vascular tratados con memantina
-fármaco comercializado por laboratorios
Andrómaco bajo el nombre Axura- durante al menos
12 meses, han mostrado una mejoría evidente en
relación a los pacientes a los que se les
suministró placebo durante los 6 primeros meses
de tratamiento. Esta es la principal conclusión
del estudio sobre los efectos a largo plazo de
memantina en la demencia vascular. El trabajo,
desarrollado por Stöffler y colaboradores, ha
sido presentado en Florencia, Italia, durante la
celebración del Congreso de la Society for
Vascular and Cognitive Disorders (Vas-Cog). Uno
de los factores que influyen en este resultado
positivo es, por tanto, el inicio del
tratamiento lo antes posible.
Según los resultados de este estudio
descriptivo, que ha sido el primero que ha
tenido un año de duración, los pacientes
tratados con memantina en la fase de doble-ciego
(los primeros seis meses) muestran mejores
resultados terapéuticos que los tratados con
placebo durante esa misma fase. Tanto a lo largo
de todo el desarrollo del estudio como al final,
el grupo tratado en las dos fases con memantina
ha obtenido mejores resultados terapéuticos
(avances en las habilidades cognitivas) que el
que ha recibido el placebo en una fase y
memantina en la otra.
Los pacientes del grupo tratado con memantina en
las dos fases recibieron 20 mg de este fármaco
al día durante un año. Por tanto, memantina ha
demostrado ser segura y bien tolerada también en
los tratamientos a largo plazo.
Fuente: Jano on-line y agencias
Ediciones
Doyma S.L |