Notas:
Tratamiento del dolor crónico severo en pacientes con artrosis
  

Durante el Congreso de la Eular se ha destacado que en la Unión Europea, cerca de 25 millones de personas padecen artrosis y en el 81 por ciento de los casos el síntoma principal es el dolor. Cuando este dolor es crónico afecta a la calidad de vida del paciente y genera importantes consecuencias económicas no sólo por el excesivo uso de recursos de salud sino también por el absentismo laboral.
 
Aunque la artrosis es una patología típica del envejecimiento, el doctor Frank McKenna, especialista en Reumatología, del Hospital General Trattford de Manchester (Inglaterra), ha señalado durante la celebración del Congreso de la Eular, cómo actualmente también se observa en jóvenes, probablemente por el estilo de vida actual. En ambos casos, el mecanismo fisiopatológico de la enfermedad básicamente consiste en la destrucción del cartílago articular con posterior reacción ósea y disminución del espacio intraarticular que a la larga provoca el dolor y la disminución del rango de movilidad. Aunque las localizaciones más comunes siguen siendo la columna vertebral y la rodilla, también pueden verse afectadas la cadera, los hombros y las articulaciones de las manos.
Actualmente el tratamiento de la artrosis se centra en el control sintomático, es decir, en el control eficaz del dolor. La Eular recomienda combinar modalidades no farmacológicas y farmacológicas de forma individualizada según la intensidad del dolor, la incapacidad y las expectativas del paciente.
El doctor Richard Langford, especialista en Anestesia del Hospital St. Bartholomew de Londres (Reino Unido), reveló que el dolor de intensidad leve a moderada se puede controlar con analgésicos como paracetamol y/o los AINE a dosis bajas, pero cuando se trata del dolor crónico severo los expertos recomiendan el uso de opioides. Con frecuencia existe cierta cautela por parte de los médicos para utilizar los opioides por los efectos secundarios que en ocasiones provocan la interrupción del tratamiento.
Actualmente, se está utilizando un opioide sintético que, a diferencia de otros fármacos de esta familia, presenta una estructura química que permite una absorción cutánea y, por tanto, una administración fácil. Se trata del fentanilo (FT) transdérmico en parches. El doctor Langford detalló los datos preliminares obtenidos del primer estudio controlado dirigido a aliviar el dolor y mejorar la funcionalidad de los pacientes con dolor crónico por artrosis no controlado con otros opioides. En él, se incluyeron 399 pacientes con dolor crónico que no habían respondido previamente a otros opioides y que fueron asignados de forma aleatoria a recibir placebo o fentanilo-FT transdérmico en parches. La dosis de FT-transdérmico fue ajustada a medida que el paciente mejoraba. La dosis máxima permitida fue de cuatro parches al día (100µg/h). Para evaluar la mejora sintomática utilizaron la escala analógica del dolor (VAS), que mostró una mejora del dolor específico del 14,6 por ciento de los pacientes tratados con placebo y del 20 por ciento del grupo tratado con fentanilo. Según la escala Womac, específicamente diseñada para evaluar el dolor, la rigidez y funcionalidad de pacientes con artrosis, FT-transdérmico produce una mejora estadísticamente significativa en cuanto al dolor referido aunque no en la rigidez y movilidad.
En la actualidad, el FT-transdérmico se puede administrar como reservorio o en una nueva modalidad conocida como FT-matricial. Un estudio multicéntrico prospectivo comparó los efectos secundarios clínicos en pacientes ambulatorios con dolor crónico tratados con FT en forma de reservorio y FT-matricial. Los resultados obtenidos concluyeron que aunque la forma matricial y transdérmica presentan una misma eficacia, el FT-matricial tiene una mayor adherencia y flexibilidad siendo mejor y más fácil de utilizar por el paciente.

Fuente: Azprensa