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Las vejigas no parecen reducirse con la edad,
sugiriendo que los problemas urinarios ya que no
pueden seguir siendo considerados parte normal
del envejecimiento, de acuerdo a un estudio
reciente.
Los investigadores de la Universidad de
Pittsburg en Pennsylvania descubrieron que las
mujeres entre los 22 y los 90 tienen vejigas que
podían sostener aproximadamente la misma
cantidad de fluido. Sin embargo, mientras una
mujer envejece se torna más propensa a una
condición llamada “vejiga sobreactiva”, en la
cual las vejigas sufren espasmos antes de
llenarse, dándoles a las mujeres la necesidad
imperiosamente urgente de orinar.
Estos descubrimientos sugieren que cuando las
mujeres tienen que orinar más a menudo y más
urgentemente mientras envejecen, “eso no es un
hecho normal de la edad”, dijo el autor del
estudio Dr. Neil Resnick. En cambio estas
mujeres probablemente tienen vejigas
sobreactivas, las que pueden ser tratadas.
Durante el estudio Resnick y sus colegas usaron
un catéter para llenar las vejigas de 95
mujeres. Ellos midieron cuanto líquido podían
sostener las vejigas, que tan pronto podían las
mujeres sentir que sus vejigas se estaban
llenando y la fuerza de los músculos del
esfínter que impedían que el líquido se escapa
de las vejigas antes de que las mujeres puedan
llegar al baño.
Los investigadores descubrieron que mientras la
mujeres envejecen los músculos de sus esfínteres
tendían a debilitarse. Además las mujeres más
viejas eran menos capaces de sentir que sus
vejigas se estaban llenando, lo cual significaba
que ellas tenían menos advertencia antes de que
necesitaran orinar urgentemente.
Sin embargo el volumen total de la vejiga no
pareció cambiar mientras la mujer envejecía.
En una entrevista, Resnick explicó que estudios
anteriores han sugerido que lo que las vejigas
hacen, de hecho, es achicarse con la edad. Sin
embargo, estos investigadores pueden haber
llegado a conclusiones “erróneas” debido a su
encuentro con problemas de vejigas sobreactivas,
ya que muchas mujeres mayores probablemente
xperimentaron espasmos musculares que las
hicieron orinar antes de que sus vejigas se
hallasen completamente llenas. Esto hace que la
vejiga parezca mucho más pequeña de lo que
realmente es, noto Renick.
En el estudio actual, “la gente de 90 años de
edad tiene la misma capacidad que la de 20 o
30”, dijo él.
Quienes se manejan con vejigas sobreactivas
tienen pocas opciones de tratar esto, ya sea
reduciendo la ingesta de líquidos, orinando más
frecuentemente, ejercitando para adaptar la
vejiga o medicación.
El estudio actual no fue financiado por ninguna
compañía que elabore o venda tratamientos para
vejigas sobreactivas, dijo Resnick. Él y sus
colegas presentaron esto en el encuentro anual
de la Asociación Urológica Americana en San
Antonio, Texas.
Fuente: Reuters Health |