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Contrariamente a lo que se pueda pensar la
edad avanzada no incrementa el riesgo de
infecciones quirúrgicas, este es el enunciado de
un estudio de largo plazo aparecido en “The
Journal of Infectious Dicsease”, que para este
momento ya puede ser visto on line.
El estudio el cual recolectó información sobre
miles de pacientes en múltiples hospitales que
se sometieron a procedimientos quirúrgicos,
descubrió que el riesgo de infección se
incrementaba aproximadamente el 1% por año entre
los 17 y 65 años, pero luego decrecía alrededor
del 1% por año después de los 65.
La explicación para estos sorprendentes
descubrimientos es desconocida, pero las
posibilidades pueden incluir una tendencia de
los médicos a evitar la cirugía en los pacientes
mayores débiles y, a la inversa, un efecto de
“fuerte sobreviviente”, en el cual una
composición genética protectora puede permitir a
los pacientes mayores resistir los rigores de la
cirugía y sus complicaciones.
El doctor Keith S. Kaye y sus colegas del Centro
Médico Universitario Duke y del Centro Médico
para los Veteranos Durham estudiaron 144.485
pacientes por más de 16 años sin infecciones
quirúrgicas localizadas pre existentes quienes
fueron admitidos para cirugía en 11 hospitales
de la costa sur este de los Estados Unidos entre
el 1 de febrero de 1991 y el 31 de julio de
2002; los procedimientos quirúrgicos más comunes
fueron ortopédicos (42%), gastrointestinales
(13%), ginecológicos (11%) o cardiotoráxicos
(10%). De los 144.485 pacientes estudiados
desarrollaron infecciones quirúrgicas
localizadas 1.684 pacientes (1,2%), con
procedimientos gastrointestinales (3,1%), con
procedimientos cardiotoráxicos (2,3%) y
vasculares (1,7%), teniendo los índices más
elevados los que se encontraban entre los 17 y
los 65 años. El índice de infección se
incrementó por cada década de incremento de la
edad, alcanzando el pico las edades de 65 a 74,
y luego disminuyendo por cada década
subsiguiente.
Este patrón de “V invertida” fue también visto
cuando los investigadores dividieron
aleatoriamente a los pacientes en dos grupos de
modo que la edad y el riesgo de infección
pudieran ser analizados en un subgrupo y los
resultados se confirmaran en el otro.
Los investigadores de Duke se sorprendieron por
sus resultados, notando que estudios previos de
la relación entre edad e infecciones quirúrgicas
localizadas había provisto resultados
conflictivos y numerosas limitaciones,
incluyendo una muestra de pequeño tamaño e
información restringida a una sola institución o
a una sola categoría quirúrgica.
En un editorial acompañando el estudio, Thomas
R. Talbot y William Schaffner de la Universidad
Vanderbilt notaron que el número de víctimas de
infecciones quirúrgicas localizadas era inmenso:
aproximadamente 500.000 de las infecciones que
ocurren cada año en los Estados Unidos,
“llevando a un estimando de 3.7 millones de
excesos de días de hospitalización y más de $1.6
billones de exceso de costos”.
Ellos comentaron que el estudio de Kaye y sus
colegas era “impresionante” aún aunque este
tuviese sus limitaciones, las que incluían una
pesada dependencia de la información de cada
hospital comunitario, cuyos pacientes podían
estar menos enfermos que otros en un hospital
universitario y de este modo podía haber menos
riesgo de infecciones quirúrgicas localizadas.
Sin embargo Talbot y Schaffner concluyeron que
el volumen íntegro de pacientes y procedimientos
quirúrgicos estudiados proporcionaba fuerza
substancial a los descubrimientos.
Futuras investigaciones del rol de la edad en
las infecciones quirúrgicas localizadas, notaron
ellos, deberían dirigir los interrogantes
elevados por el estudio Duke – a saber: ¿Es más
probable que los pacientes mayores sean
édicamente tratados más que quirúrgicamente, en
comparación con otros más jóvenes?
Entre los pacientes quirúrgicos: ¿Es más
probable que los pacientes mayores se sometan a
cirugías conservadoras y los más jóvenes a
cirugías más agresivas?
¿Las tendencias de selección y remisión de los
pacientes difieren de acuerdo al procedimiento
quirúrgico?
¿Y si el incremento de la edad esta realmente
asociado con la disminución del riesgo de
infecciones quirúrgicas localizadas, hay una
explicación biológicamente verosímil para el
efecto?
Fuente: E-MEDICUM
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