Roma
- Las mujeres italianas ostentan el récord de
longevidad femenina en Europa, ya que un 65 por
ciento de ellas alcanza los 80 años de edad, según
recoge un estudio presentado por la Universidad de
Roma.
La media supera en varios puntos a la del resto de
los países europeos, en donde tan solo la mitad de
las mujeres consigue llegar a convertirse en
octogenaria.
En las últimas tres décadas, las italianas han
ganado una media de siete años de vida, frente a
los seis del sexo masculino. Los secretos de la
mayor longevidad femenina hay que buscarlos en
elementos culturales y biológicos, según los
estudiosos.
La bióloga Anna María de Majo recordó que las
mujeres nacidas a principios del siglo pasado no
fumaban, no consumían alcohol y no padecían
estrés, ya que aunque trabajasen, no ocupaban
habitualmente posiciones de responsabilidad.
A ello se une la protección natural de las
hormonas femeninas -los estrógenos- y la capacidad
de la mujer de encontrarse activa en todas las
etapas de su vida.
La mujer, primero como madre y después como
abuela, transmite sus valores culturales a hijos y
nietos, con lo que recibe a cambio unos estímulos
"que le ayudan a mantenerse viva", según señaló De
Majo en el foro celebrado en la universidad de la
capital italiana.
Los estudiosos han subrayado que este factor -que
explicaría en parte la mayor una expectativa de
vida-, podría estar desapareciendo con la plena
inserción social y laboral de la mujer, que la
hacen someterse a los mismos factores de riesgo
que los varones, como el estrés en el trabajo, el
alcohol y el tabaco. EFE