Notas:
La arteriosclerosis podría tener su origen en un mal funcionamiento metabólico
  

En el proceso estarían implicadas las mitocondrias, como origen de los procesos energéticos y los ácidos grasos esenciales exógenos.
 

Los investigadores estudiaron animales de laboratorio modificados genéticamente para producir en exceso una proteína en la pared aórtica. La proteína 1 desacoplada cuando se produce en los músculos esqueléticos protege de la diabetes y la obesidad. La proteína convierte la energía de los alimentos en calor y, en el músculo esquelético, imita los efectos del ejercicio.
Los científicos pensaron que si conseguían que la proteína se produjese en las paredes de los vasos sanguíneos esto podría proteger a los animales de experimentación de la aterosclerosis y la hipertensión.
Pero en el estudio experimental ha ocurrido lo contrario, los animales desarrollaron ambos trastornos.
Cuando los investigadores, que crearon animales de experimentación para que produjeran la proteína 1 desacoplada en el músculo esquelético, ingerían una dieta alta en grasas estaban tan saludables como aquellos que ingerían una dieta baja en grasas. Según los científicos, estos resultados llevaban a pensar que la disminución de la eficacia de las mitocondrias, las encargadas de generar energía en las células, podría beneficiar a las células del músculo.
Los expertos explican que las mitocondrias producen energía en un proceso que también puede provocar daños y productos derivados muy reactivos. Los investigadores razonaron que con menos energía se produciría menos años. Pero cuando los vasos sanguíneos produjeron la proteína 1 desacoplada y descendieron los niveles de energía, el resultado fue más tensión e inflamación en las paredes de los vasos sanguíneos.
Según los científicos, las células de los vasos sanguíneos parecían estar intentando compensar la menor cantidad de energía producida por las mitocondrias.
Es posible que la disminución de las reservas de energía inducida por la proteína 1 desacoplada provocara que las células movilizaran más oxígeno a través del sistema pero esto llevó a un mayor daño oxidativo, hipertensión y aterosclerosis.
Esto podría ser lo que les ocurre a las personas al envejecer, que el daño oxidativo se acumule en las células y las mitocondrias al final se deterioren. Así, cuando las células intentan compensar estas deficiencias, el daño se cumula. Los expertos explican que si un metabolismo celular anormal puede causar aterosclerosis, quizás modificando ese metabolismo se pueda tratar o prevenir la enfermedad.
Los autores del estudio consideran que una deficiencia en los ácidos grasos esenciales, que no son producidos por el organismo sino que deben ser adquiridos a través de la dieta, podría provocar cambios en la forma en que el metabolismo se desarrolla en las paredes de los vasos sanguíneos.

Fuente: Astra Zeneca
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