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Generalmente, el colesterol alto es
considerado como un factor de riesgo para la
demencia, aunque los estudios que han examinado
esa relación han producido resultados
contradictorios.
Ahora, un nuevo estudio que aparece última
edición boletín Neurology sugiere que los
niveles altos de colesterol odrían reducir el
riesgo de demencia en la vejez.
Una explicación posible es que el colesterol
alto cumple una función protectora contra la
demencia en las personas mayores, especularon
los autores estadounidenses y suecos del
estudio. Otra alternativa es que los niveles
altos de esta pegajosa sustancia en el cuerpo
podrían ser un marcador de personas mayores que
son más robustas y de alguna manera menos
vulnerables a los efectos adversos del
colesterol, afirman.
"Estos hallazgos generan más preguntas que
respuestas", concedió Michelle M. Mielke,
investigadora del Centro del Envejecimiento y la
Salud de la Facultad de Salud Pública Bloomberg
de la Johns Hopkins, una de las autoras del
estudio. "Por tanto", apuntó, "recomendamos
enérgicamente a los consumidores que no realicen
cambios en sus dietas o medicamentos sin
consultar primero con sus médicos".Los que
recibieron la vacuna tuvieron mejores resultados
que aquellos que recibieron un placebo en los
principales tests de memoria, pensamiento y
función general. Sin embargo, los receptores de
la vacuna que desarrollaron niveles más altos de
anticuerpos a los beta amiloides declinaron
menos a su actuación promedio sobre una batería
de tests adicionales a la función mental y sus
marcas mejoraron levemente en unos de los pocos
tests específicos.
Rachel Whitmer, una científica investigadora del
Kaiser Permanente de California del Norte, quien
se especializa en el envejecimiento cognitivo,
estuvo de acuerdo. El nuevo estudio "no contestó
preguntas que aún permanecen sobre la mesa, pero
hizo surgir nuevas preguntas emocionantes". El
estudio es único porque se tomaron varias
medidas del colesterol durante la vejez, no
simplemente en un sólo momento, anotó.
"Este estudio es otro ejemplo de la importancia
del tiempo en cuanto a cuándo se mide un factor
de riesgo, y la necesidad de considerar factores
de riesgo para la demencia durante el curso
completo de la vida", señaló Whitmer Mielke dijo
que se necesita más investigación porque el
estudio genera preguntas con importantes
implicaciones. Por un lado, encontrar que el
colesterol alto protege a las personas mayores
contra la demencia sería un gran paso hacia
adelante para encontrar maneras de prevenir o
retrasar el inicio de la enfermedad, además de
identificar nuevos mecanismos potenciales
subyacentes a la patología", anotó. "Por otro
lado, si el colesterol alto es un marcador de
robustez en la vejez. Este hallazgo podría
también ser importante porque nos ayudaría a
identificar qué hace que estos individuos sean
invulnerables al desarrollo de la demencia y
otras enfermedades".
Aunque las personas piensan que el colesterol es
algo malo para uno, es esencial para muchas
funciones fisiológicas, incluido el
mantenimiento de las membranas celulares y la
función cerebral apropiada.
Casi todo el mundo produce suficiente colesterol
para satisfacer esas necesidades, de manera que
no necesitan añadir más a sus dietas.Sin
embargo, de acuerdo con Mielke, los procesos
metabólicos apropiados son diferentes en las
personas mayores. Estudios sugieren que el
colesterol bajo podría ser dañino para las
células envejecientes.
Para comprender la relación entre el colesterol
y la demencia, los autores analizaron datos de
392 hombres y mujeres, todos mayores de 70 años
de edad, residentes de Goteborg, Suecia. Al
inicio de la investigación y en visitas de
seguimiento durante un periodo de 18 años, los
participantes recibieron una serie de
evaluaciones, incluido un examen físico, un
electrocardiograma, una batería de pruebas
sanguíneas y un examen neuropsiquiátrico. A los
85 y 88 años de edad, las pruebas también
incluyeron una entrevista y un escanograma por
TC.
A los participantes que murieron o que no
participaron en los exámenes de seguimiento se
les hizo seguimiento a través de registros
sanitarios, el sistema hospitalario del país o
certificados de defunción.
De esta manera, los autores pudieron obtener
datos de todos los individuos del estudio.
De los 392 participantes originales, 10 tenían
demencia en la evaluación inicial y fueron
excluidos del estudio. De los restantes 382
participantes, 93 desarrollaron demencia
posteriormente.
El estudio encontró que los niveles altos
totales de colesterol a los 70 y 75 años de edad
estaban asociados con un riesgo reducido de
demencia a los 75 y 79. Los niveles más altos a
los 70, 75 y 79 se asociaron con un riesgo
reducido entre los 79 y 88 años de edad.
La relación entre el colesterol y la demencia
podría variar considerablemente dependiendo de
cuándo fue medido durante la vida de la persona
o durante el curso de la enfermedad, anotaron
los autores.
"Se hace cada vez más aparente que no podemos
confiar en respuestas simples. Por ejemplo, que
el colesterol alto siempre sea malo para uno y
que el colesterol bajo siempre sea bueno",
apuntó Mielke.
"Podría depender de cuándo una persona tenga el
colesterol alto".
En un estudio separado en el mismo boletín,
investigadores israelíes encontraron una
relación entre la historia familiar de demencia
y alucinaciones y la enfermedad de Parkinson.
Los investigadores usaron cuestionarios para
determinar la presencia de alucinaciones, algo
común en los pacientes que están siendo tratados
por la dolencia neurológica. Se utilizaron
registros médicos y entrevistas para determinar
la historia familiar de Parkinson y demencia.
Las alucinaciones ocurrieron en 32 por ciento de
los 276 pacientes del estudio. "Aún no está
claro si las alucinaciones están relacionadas
con predisposiciones genéticas o comparten
factores de riesgo comunes
asociados con la demencia", anotaron los
autores.
Fuente: MEDLINE PLUS
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