Notas:
El Dr. William Roberts considera que la arteriosclerosis no es una enfermedad multifactorial, sino causada básicamente por la hipercolesterolemia
  

En opinión del Dr. William Roberts, editor del "American Journal of Cardiology" y director médico del Baylor Heart & Vascular Institute del Hospital Universitario de Dallas (Estados Unidos), la arteriosclerosis no es una enfermedad multifactorial, tal como se suele considerar y se enseña en las facultades de medicina.
 

Este prestigioso especialista ha participado en la sesión "De la Biogenética a la Clínica", organizada por Laboratorios Esteve y celebrada en Barcelona, que contó con la presencia del Prof. James Watson, premio Nobel de Medicina en 1962 por ser codescubridor del ADN, quien será investido doctor honoris causa por la Universidad Autónoma de Barcelona.
A juicio del Dr. Roberts, aunque existen múltiples factores de riesgo que influyen en el desarrollo de la arteriosclerosis –diabetes, tabaquismo, obesidad, hipertensión arterial, etc.- sólo hay un factor que es inequívocamente crucial para que la enfermedad aparezca, y no es otro que las concentraciones elevadas de colesterol.
Su ponencia comenzó subrayando que la arteriosclerosis es una patología que únicamente afecta a los animales herbívoros cuando consumen grasas animales –nunca en los carnívoros- y que el ser humano es un animal en principio herbívoro que actúa como omnívoro, de ahí que pueda desarrollar la enfermedad.
Respecto a las fuentes de colesterol, explicó que en las sociedades occidentales obtenemos el 45% con el consumo de huevos y otro 45% de la carne de vacuno y productos lácteos; y opinó que toda la población –para prevenir el riesgo cardiovascular- debería tener niveles de colesterol LDL inferiores a 100 mg/dl, que deberían ser como máximo 70 mg/dl en pacientes que ya han experimentado un infarto de miocardio.
Por ese motivo, señaló que 100 millones de estadounidenses deberían ser tratados con fármacos hipolipemiantes, con los que se pueden conseguir tales objetivos terapéuticos, al tiempo que recomendó utilizar estatinas a la dosis necesaria para reducir los valores de colesterol hasta los niveles recomendados desde el principio, y no comenzando con una dosis baja para ir aumentándola progresivamente.
Con el empleo de dosis altas en los pacientes que las requieren, según el Dr. Roberts, pueden conseguirse descensos de las concentraciones de colesterol LDL superiores al 60%, y además comentó que avance que ha supuesto la comercialización de la ezetimiba, que añadida a una estatina consigue una reducción adicional del 18%.
En sus conclusiones subrayó que toda intervención es poca a la hora de prevenir la enfermedad cardiovascular y puso de manifiesto que los médicos disponen hoy día de un arsenal terapéutico crucial para combatir esta patología, pero que por desgracia el uso de fármacos hipolipemiantes es muy inferior de lo que sería preciso.
En la misma sesión participó el Dr. Prakash Deedwania, jefe del Departamento de Cardiología del Centro Médico de la UCSF en Fresno (Estados Unidos), quien dedicó su intervención al síndrome metabólico, definido por él mismo como el "cuarteto de la muerte": obesidad, prediabetes, alteraciones lipídicas e hipertensión arterial.
El Dr. Deedwania explicó que la OMS espera para el año 2020 que se produzcan en el mundo 25 millones de muertes causadas por enfermedades cardiovasculares, cifra que en 1990 fue de 14 millones.
Para el 2020, se calcula que la cardiopatía isquémica será la primera causa de muerte en el planeta y la enfermedad cerebrovascular ocupará el cuarto lugar.
Por otro lado, la incidencia de la diabetes experimentará un incremento del 46% entre el año 2000 y el 2010, hasta alcanzar los 221 millones de afectados en el mundo.
Su ponencia se centró fundamentalmente en la necesidad de combatir eficazmente la obesidad, cuyo aumento en prevalencia es lo que ha provocado las grandes tasas que se registran actualmente de síndrome metabólico. Y especialmente, esa lucha pasa en primer lugar por fomentar la actividad física y la dieta saludable, evitando la "comida basura" y el sedentarismo, los cuales han propiciado que en Estados Unidos el 35-40% de la población mayor de 60 años presente dicho síndrome.

Fuente: Jano On-line