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Reducir la ingesta de proteínas y grasas
aumenta un 60 por ciento la esperanza de vida en
la Drosophila, pero no influye el cambio en los
carbohidratos, según un estudio publicado en
PLoS Biology.
En abril, el Centro de Control y Prevención de
Enfermedades de Atlanta publicó un trabajo en el
que se cambiaba la idea de que comer menos
promovía la longevidad.
Ahora, un estudio, coordinado por William Mair,
de la Universidad de Londres, muestra que las
moscas pueden vivir más sin reducir las calorías
comiendo proporcionalmente menos levadura, lo
que sostiene la idea de que la longevidad
inducida por la restricción calórica puede que
no sea tan universal como se pensaba. Los
resultados fueron publicados en PLoS Biology.
La restricción dietética en la Drosophila ha
puesto de manifiesto que si se modifican los
niveles de la dieta estándar de la mosca de
laboratorio, consistente en levadura y azúcar,
se puede maximizar su esperanza de vida. Desde
que se sabe que la levadura (que contribuye al
aporte de proteínas y de grasas) y el azúcar (de
carbohidratos) proporcionan las mismas calorías
por gramo, los autores han podido ajustar la
composición de los nutrientes sin alterar la
cantidad de calorías, permitiendo separar el
efecto de las calorías y de los nutrientes.
Más viejas
Han visto así que reduciendo ambos nutrientes se
aumenta la esperanza de vida, pero la levadura
tiene un efecto mayor, puesto que cuando se
disminuye la cantidad de levadura aumenta un 60
por ciento la esperanza de vida. A las 48 horas
del cambio de la dieta normal a la de
restricción de levadura, no se produjeron
variaciones en la mortalidad. Pero cuando se
redujo la cantidad de azúcar, las moscas
fallecían en la misma proporción que las que
configuraban el grupo control.
Los resultados ponen de manifiesto que las
calorías no son por sí mismas un factor
destacado en la prolongación de la vida, al
menos en la Drosophila. El impacto de la
reducción de la levadura sugiere que las
proteínas y las grasas juegan un papel mayor en
la longevidad que los carbohidratos, lo que
indica que cada nutriente activa una vías
metabólicas distintas que están implicadas en la
esperanza de vida.
Fuente: PloS Biology
Diario Médico |