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Los hombres en Estados Unidos tienen vidas menos
saludables, recurren menos al cuidado médico y
mueren más jóvenes que las mujeres, en lo que
constituye una "crisis de salud silenciosa"
nacional, según advirtieron expertos.
Estados Unidos, por resolución del Congreso, se
une a otros países en los trabajos de la Semana
Internacional de Salud del Hombre, que enfoca la
atención de los médicos, y educa al público
acerca de las deficiencias en el cuidado de la
salud masculina.
Y aún a casi una década de la resolución del
Congreso, el gobierno de Estados Unidos, que
cuenta con siete oficinas federales dedicadas a
distintos problemas de la salud de las mujeres,
no tiene una oficina dedicada a la salud de los
hombres.
"Hay una crisis de salud silenciosa", dijo David
Gremillion, un médico de la Red de Salud de
Hombres.
"Es un hecho que, en promedio, los hombres en
Estados Unidos viven más enfermos y mueren más
jóvenes que las mujeres", afirmó el experto.
"Las cifras están ahí", dijo a EFE, Francisco
Semiao, director de educación comunitaria del
Centro Médico en la Universidad George
Washington.
"La expectativa de vida para los hombres es de
77,3 años, para las mujeres es de 79,9 años; los
hombres concurren al médico dos veces menos que
las mujeres, y es muy poco probable que un
hombre tenga un médico personal", añadió.
Los hombres mueren en tasas más altas que las
mujeres de las diez causas principales de muerte
en Estados Unidos. Por ejemplo, la tasa de
enfermedades cardiacas es de 178,8 por cada 100
000 entre los hombres, y de 98,2 entre las
mujeres.
La tasa de cáncer es de 153,8 por cada 100 000
en los hombres y de 108,8 entre las mujeres. La
de suicidio es de 18 cada 100 000 hombres y de
cuatro cada 100 000 mujeres.
Los hombres, que son el 53% de la fuerza
laboral, son las víctimas del 92% de las muertes
y el 65% de las lesiones y enfermedades
relacionadas con el trabajo, según la Oficina de
Estadísticas Laborales.
La actriz Vivia Font, de Nueva York - quien
trabaja como portavoz de la Red de Salud de los
Hombres en las campañas de educación pública-
dijo a EFE que "la principal razón por la cual
los hombres no van al médico es el machismo".
"Es ese sentido de ser el padre, el más fuerte
de la familia", agregó. "La admisión de que no
se sienten bien, de que necesitan ayuda o que
algo les duele es una admisión de debilidad, de
que puedan no ser ya la persona fuerte de la
familia".
Jean Bonhomme, de la Escuela de Salud Pública de
la Universidad Emory, en Atlanta (Georgia), dijo
a EFE que "a los varones se les enseña a lidiar
con el dolor de manera diferente: uno no llora,
es valiente, no se queja, hay que “ser hombre”,
y si algo duele no se presta atención".
El machismo que mencionaron tanto Font como
Semiao se refiere no sólo a la actitud del
hombre mismo hacia el dolor y la vulnerabilidad,
sino también a la expectativa que las mujeres
tienen hacia el hombre de que sea fuerte y
estoico.
Bonhomme señaló que mientras las mujeres tienen
una especialidad médica exclusiva -ginecología -
y desde adolescentes incorporan a su cuidado la
visita regular al médico, no hay una
especialidad médica enfocada en los hombres.
"Otro problema es el horario de trabajo",
agregó.
"Los médicos habitualmente atienden en los
mismos horarios que los hombres están en sus
empleos, y los hombres que no están
acostumbrados a ocuparse de su salud no toman
tiempo para ir al médico".
"Hay más mujeres que trabajan en horario
parcial, o que trabajan en la casa, o que
simplemente toman tiempo de su trabajo cuando
necesitan ir al médico", agregó.
Una de las actividades que promueve la Red de
Salud del Hombre es la realización de exámenes
médicos en los mismos sitios de trabajo, donde
puedan tomarse muestras de sangre, mediciones de
presión y otros análisis a los
hombres.
Fuente: Agencia EFE |