Notas:
Directrices generales sobre prevención de úlceras por presión
  
2.3. Manejo de la presión

Para minimizar el efecto de la presión como causa de úlceras por presión habrán de considerarse tres elementos: la movilización, los cambios posturales y la utilización de superficies especiales de apoyo.

    2.3.1. Movilización

    • Elabore un plan de cuidados que fomente y mejore la movilidad y actividad del paciente.

    2.3.2. Cambios posturales

    • Realice cambios posturales:

    • Cada 2-3 horas a los pacientes encamados, siguiendo una rotación programada e individualizada.
    • En periodos de sedestación se efectuarán movilizaciones horarias. Si puede realizarlo autónomamente, enseñe al paciente a movilizarse cada quince minutos (cambios de postura y/o pulsiones).


    • En la realización de los cambios posturales tenga presente los siguientes puntos:

    • Evite en lo posible apoyar directamente al paciente sobre sus lesiones.
    • Siga las recomendaciones europeas sobre manejo de pesos y cargas.
    • Mantenga el alineamiento corporal, la distribución del peso y el equilibrio del paciente.
    • Evite el contacto directo de las prominencias óseas entre si.
    • Evite el arrastre. Realice las movilizaciones reduciendo las fuerzas tangenciales y la fricción.
    • En decúbito lateral, no sobrepase los 30º.
    • Si fuera necesario, eleve la cabecera de la cama lo mínimo posible (máximo 30º) y durante el mínimo tiempo.
    • No utilice flotadores.

    2.3.3. Superficies especiales de apoyo

    Utilice, preferentemente en todos los niveles asistenciales, una superficie de apoyo adecuada según el riesgo detectado de desarrollar úlceras por presión y la situación clínica del paciente.

     

    • Paciente de riesgo bajo: Preferentemente superficies estáticas (colchonetas-cojines estáticos de aire, colchonetas-cojines de agua, colchonetas-colchones-cojines de fibra, colchones de espuma especiales, colchones de látex, colchonetas-cojines viscoelásticos,…)
    • Pacientes de riesgo medio: Preferentemente superficies dinámicas (colchonetas alternantes de aire,…) o superficies estáticas de altas prestaciones (colchones de espuma especiales, colchones-colchonetas viscoelásticos, …)
    • Pacientes de riesgo alto: Superficies dinámicas (colchones de aire alternante, colchonetas de aire alternante de grandes celdas,…)
    • Considere siempre a las superficies especiales como un material complementario que no sustituye al resto de cuidados (movilización y cambios posturales).

    Los tres elementos anteriores pueden complementarse con el uso adecuado de un pequeño arsenal de materiales concebidos para reducir localmente la presión y evitar la fricción y fuerzas tangenciales, como pueden ser: cojines, almohadas, protectores locales,…


3. CUIDADOS GENERALES

  • Tratate aquellos procesos que puedan incidir en el desarrollo de las úlceras por presión:
    • Alteraciones respiratorias
    • Alteraciones circulatorias
    • Alteraciones metabólicas
    • ...
  • Identifique y corrija los diferentes déficits nutricionales (calorías, proteínas, vitaminas y minerales).
  • Recuerde que el paciente en alto riesgo de desarrollar UPP requiere una dieta hiperproteica e hipercalórica y que en el caso de que presente alguna UPP se precisa del aporte de nutrientes que faciliten el proceso de cicatrización.
  • Asegure un estado de hidratación adecuado.


4. SITUACIONES ESPECIALES

Debido a su especial relación con la posibilidad de ver aumentado el riesgo de desarrollo de úlceras por presión, habrán de tenerse en cuenta una serie de circunstancias al tiempo de planificar los cuidados de prevención:

  • Pacientes con alteraciones neurológicas (lesiones medulares, déficits neurológicos,...)
  • Pacientes sometidos a cirugía de larga duración
  • Pacientes sometidos a técnicas especiales (circulación extracorpórea, hipotermia, ...) o medicamentos vasopresores
  • Personas ancianas frágiles que permanecen durante largos periodos en una camilla.


5. EDUCACIÓN

  • Implique a todos los miembros del equipo asistencial y/o red de cuidadores informales en la planificación, ejecución y seguimiento de los cuidados de prevención.
  • Valore la capacidad del paciente para participar en su programa de prevención.
  • Desarrolle un programa de educación que sea:
    • Organizado, estructurado y comprensible.
    • Dirigido a todos los niveles: pacientes, familia, cuidadores, gestores, y,
    • Que incluyan mecanismos de evaluación sobre su eficacia.


6. CONTINUIDAD DE LOS CUIDADOS

  • Garantice la continuidad de los cuidados de prevención en los posibles tránsitos de los pacientes entre los niveles asistenciales.
  • Incluya la descripción de sus cuidados en los informes de alta.

Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas (GNEAUPP).
http://gneaupp.readysoft.es/

    

  <<Volver