|
A diferencia de los pacientes más jóvenes,
hay poca necesidad de incrementar la dosis.
Los dolores diarios y la incomodidad se hacen
más comunes con la edad, pero los ancianos
americanos no deberían incrementar su dosis de
analgésicos para soportar el dolor, informaron
los investigadores.
Por otro lado, la gente de menos de 50 años
puede necesitar elevar su dosis de estos
opiáceos, drogas tales como la morfina,
oxicontin, percocet, para alcanzar un alivio
continuo, informo un estudio de “Anestesia y
Analgesia”.
“Los opiáceos son muy seguros si se los usa y
dosifica correctamente.
Los mayores deberían darse cuenta de que estas
son opciones muy viables para dolores severos y
que no deberían preocuparse tanto acerca del
estigma acerca de ellos”, dijo la
investigadora doctora Pamela P. Palmer,
profesora de anestesia y directora del Centro
del Manejo del Dolor de la Universidad de
California.
“La gente mayor no tiene que intensificar mucho
su dosis, sin embargo, la tolerancia es una
cuestión muy real en los pacientes más jóvenes,
el uso crónico diario de opiáceos en los mismos
puede llevarlos a ningún lado a la larga, ya que
nuestra información muestra que el dolor
promedio no mejora con dosis altas”. Actualmente
1 de 5 mayores americanos usa medicamentos
analgésicos a diario de acuerdo al National
Institute of Neurological Disorders and Stroke.
Palmer dijo que los investigadores comenzaron el
estudio porque ellos notaron que sus pacientes
más jóvenes parecían necesitar más medicación
rápidamente, mientras que no así los mayores.
Para chequear estas observaciones el grupo de
Palmer reviso historias clínicas de 206 personas
que no tuvieran relación con el cáncer, tratados
con analgésicos por 2 años. El dolor podía ser
causado por cualquier otro daño nervioso,
artritis o fibromialgia.
Un total de 104 participantes tenía menos de 50
años de edad mientras los otros 102 tenían más
de 60. Los investigadores deliberadamente
sacaron la gente del grupo de edad de 50 a 60 ya
que ellos podían caer en cualquiera de los dos
grupos. Ambos grupos alcanzaron su máxima dosis
de medicación después de 14 a 15 meses, sin
embargo, la dosis máxima para el grupo más viejo
fue de menos de la mitad de lo que fue para la
gente más joven, 211mg por día vs. 452 mg/d
respectivamente.
“El descubrimiento más fascinante fue que el
grupo mayor continuó con alivio del dolor. De
hecho ellos tuvieron una baja estadísticamente
significativa en las marcaciones de dolor desde
comenzado el estudio a 2 años más tarde”, dijo
Palmer. En cambio, “El grupo más joven, quienes
habían elevado su dosis de medicación no
mostraron diferencia estadística en el alivio
del dolor”.
Además de este estudio en humanos los
investigadores también testearon opiáceos en
ratas jóvenes y viejas. Ellos descubrieron que
la tolerancia a los opiáceos se desarrollo más
rápidamente en las ratas más jóvenes.
“El estudio de las ratas respaldo al estudio
humano”, dijo Palmer.
Se cree que la gente mayor necesita dosis más
bajas ya que ellos metabolizan y excretan las
drogas más lentamente. Palmer dijo que estudios
actuales señalan cambios moleculares en la forma
en que las células reconocen estas drogas. Ella
explicó que algunas de estas mismas moléculas
que son receptores opiáceos importantes son
también importantes para la memoria.
Así que la buena noticia es que: “Mientras podes
olvidar dónde pusiste tus llaves, a medida que
envejeces, tus moléculas olvidan que ellas han
sido expuestas a opiáceos”, dijo la doctora, y
de este modo los individuos no desarrollan
tolerancia a estas drogas mientras ingresan a la
vejez.
La doctora Angela Store, especialista en
tratamiento del dolor del Centro de Cuidado en
Flushing, New York, dijo que ella no se
sorprendía por los resultados del estudio ya que
cree que hay una gran cantidad de razones por
las cuales la gente mayor podría no necesitar
una dosis tan alta de medicamentos narcóticos.
Un factor puede ser que: “Los mayores no están
tan activos como los jóvenes y no pueden tener
tanto dolor, ya que ellos no se mueven tanto”,
dijo Store.
Ella también sugiere: “Si vos tenés dolor,
necesitas comprender por qué lo tenés y
dirigirlo de la forma más correcta. No hay
necesidad para estar dolorido y sufriendo”.
Fuentes:
Universidad de California, San Francisco.
Revista Anestesia y Analgesia, Junio de 2005.
Healthday |