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La producción de la hormona cortisol, una de
las líneas de investigación - Aunque la causa
real del mal no se sabe, las personas en cuya
familia hay un enfermo tienen siete veces más la
posibilidad de padecerlo
El Alzheimer, enfermedad cerebral que produce
pérdida de la memoria, desorientación,
alucinaciones y finalmente la muerte, llamada
por muchos "la epidemia del siglo XXI", y que
por lo general se atiende en etapas terminales,
aumentará considerablemente su incidencia en
México debido, entre otros factores, al estrés,
considera el doctor Jorge Letayf Acar, director
de la Sociedad para la Prevención del Alzheimer,
durante una conferencia relativa a esta
enfermedad impartida en el Centro Libanés de la
ciudad de México.
El galeno explica: "No se sabe la causa de la
enfermedad y ése es un problema real, pero hay
líneas de investigación entre las cuales una de
las principales es la producción de la hormona
del estrés, llamada cortisol. Si nuestros
niveles de cortisol son elevados durante varios
meses o años esto produce daños a las células
del cerebro, las neuronas. La conversión del
azúcar en energía dentro de la mitocondria de
las células produce el defecto llamado radicales
libres, que atacan al DNA mitocondrial".
Añade que, según estimaciones de organismos de
salud internacionales, "en México hay 360 mil
personas que sufren de esta enfermedad. Para
2025 la cifra superará el millón de enfermos. En
mis consultas de hace 20 años no había más de 5
o 6 por ciento de pacientes con enfermedades
crónico degenerativas (como el Alzheimer).
Actualmente tenemos hasta 60 por ciento. Los
médicos no estamos preparados para atender esta
cantidad de pacientes, así que los avances que
haya en torno a esta enfermedad van en contra de
lo que aprendimos en la carrera de medicina.
Otro aspecto alarmante es que 40 por ciento de
los cuidadores de enfermos de Alzheimer muere
antes que el paciente", asegura.
"El Alzheimer -afirma el especialista- se
refleja en pérdida gradual y progresiva de la
memoria, cambios en el comportamiento y, al
final, daño severo en las capacidades
intelectuales. Aunque sabemos que sólo 4 por
ciento es de carácter hereditario, las personas
que tienen un familiar con esta enfermedad
tienen siete veces más posibilidades de
sufrirla, así como una de cada tres personas
mayores de 80 años es probable que la sufra",
dice el médico.
Indica que el Alzheimer se produce cuando hay
daño en la unión sináptica de las neuronas y la
comunicación se interrumpe entre éstas; cuando
en las placas seniles almiloides la información
se bloquea. "La función de las neuronas (más de
100 millones que tenemos en el cerebro) es
comunicarse entre sí millones de veces por
segundo; en el Alzheimer se interrumpe el flujo
y se ha comprobado en investigaciones que el
factor cortisol-estrés y los radicales libres
son causa importante de la enfermedad."
Habría que recordar que los radicales libres son
moléculas inestables (perdieron un electrón) y
altamente reactivas. Su misión es tomar el
electrón que les hace falta de las moléculas que
están a su alrededor, para obtener estabilidad.
La molécula atacada (ya sin electrón) se
convierte entonces en radical libre, y de esta
manera se inicia una reacción en cadena que daña
muchas células y puede ser indefinida si los
antioxidantes no intervienen.
"Existen otras teorías, como la hipótesis
oxidativa o la excitotóxica, así como la de un
virus que ataca las neuronas, pero son sólo
líneas de investigación. La enfermedad es
irreversible, pero todas las alternativas
terapéuticas sirven. Sabemos que hay factores
con los que podemos contribuir a reducir la
probabilidad de sufrir la enfermedad cambiando
algunos de nuestros hábitos", argumenta Letayf.
Demencia degenerativa
En su intervención, el neurólogo Juan Nader
Kahwagi, titular de neurología del hospital
Médica Sur, hizo referencia a que la enfermedad
más catastrófica de la senectud es la demencia.
"Es la pérdida de tres funciones cerebrales y la
disminución de capacidades. Entre esas demencias
está el Alzheimer, pero también existen demencia
vascular, demencia postraumática o la de tumores
intracraneales. El Alzheimer es una demencia
degenerativa, cuyo único diagnóstico fehaciente
es tomar un pedazo de cerebro para estudiarlo.
Se ha aplicado la llamada prueba de los siete
minutos, que nos da una idea de que existe la
posibilidad de desarrollar el Alzheimer".
Habló sobre los factores de riesgo, de los
cuales la edad es el más importante, entre 65 y
85 años. El sexo: las mujeres tienen mayor
factor de riesgo. Las enfermedades
cardiovasculares: hipertensión, ictus, infarto
de miocardio. Historia familiar de demencia:
existe un componente genético que todavía no ha
sido bien explicado. Una proporción pequeña de
casos sucede en familias que heredan mutaciones
de los cromosomas 1, 14, 21, donde suele
presentarse la demencia antes de los 50 años.
Otros factores son el traumatismo craneal grave,
el aluminio, la diabetes...
Cabe señalar, dijo a su vez Jorge Letayf, que no
se puede considerar cualquier pérdida de la
memoria como el Alzheimer, el cual tiene tres
etapas: inicial, intermedia y avanzada. "La
crítica es la intermedia, porque es cuando los
pacientes se comporta caprichosamente y olvidan
las cosas, su cerebro ya no reacciona igual y
hay que tratarse, porque para los pacientes
avanzados no hay instituciones suficientes. Es
importante mencionar el desgaste severo de los
cuidadores de pacientes con este mal, que les
puede ocasionar neurosis."
Para Jorge Letayf, el Alzheimer se puede detener
estimulando la actividad cerebral; "hay que
mantener en actividad física y mental, ejercitar
el cerebro, tener un pasatiempo; sabemos que con
esto no curaremos, pero sí reduciremos el avance
de la enfermedad. También hay que tomar en
cuenta las medidas de seguridad adicionales,
como que el enfermo porte una identificación
permanentemente. En las etapas finales el
paciente es casi inválido, no camina, no habla y
requiere cuidado directo".
Hay que tomar en cuenta, aseguró el
conferencista, que el paciente "está completo en
sus demás funciones, el que no se pueda
comunicar no significa que no tenga sus gustos;
hay que mejorarle la calidad de vida. Hay
medicamentos que no curan, pero se usan para
contribuir a mejorar la calidad de vida".
Las características del Alzheimer son pérdida
precoz y gradual de la memoria reciente, como
olvidar nombres, por ejemplo; deterioro
múltiple, progresivo y parejo de las funciones
intelectuales superiores, como el lenguaje, con
pérdida de vocabulario y disminución de la
capacidad para hablar y comprender; pérdida de
habilidades en la ejecución de actos motores
como vestirse, afeitarse...; de la capacidad de
reconocer personas u objetos a través de los
sentidos, y de la capacidad de juicio y
orientación.
Fuente: La Jornada (México)
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