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La proteína tPA, utilizada para tratar
infartos, podría estar directamente relacionada
con el desarrollo del Alzheimer, según un
estudio publicado por la revista EMBO, en el que
han participado equipos del Instituto Municipal
de Investigación Médica de Barcelona y del
Instituto 'Cavalieri Ottolenghi' de Turín.
Los resultados del estudio, dirigido por las
doctoras Pilar Navarro, de Barcelona, y María
Dolores Ledesma, del Instituto 'Cavalieri
Ottolenghi', muestran que la proteína beta-amiloide,
que es muy tóxica y está relacionada con la
muerte de neuronas y con la aparición de placas
seniles, provoca una producción excesiva de la
tPA, que es la proteína que se relaciona con la
aparición de la enfermedad.
Según un comunicado hecho público hoy, la tPA se
puede producir en las neuronas en algunas
situaciones normales, pero en grandes cantidades
causa su muerte.
La proteína tPA, llamada activador tisular del
plasminógeno, es una proteína que se produce
normalmente en la sangre y que funciona como un
disolvente de coágulos, de manera que
actualmente se la utiliza para el tratamiento de
infartos, tanto cerebrales como cardíacos.
El problema es que, en su uso en infartos
cerebrales, se han encontrado efectos tóxicos
adversos sobre las neuronas, y el estudio de la
doctora Navarro explicaría la razón de estos
efectos, lo que contribuirá a desarrollar nuevas
estrategias para mejorar el uso actual de tPA.
Para la doctora Navarro, 'esta es la primera
evidencia de que los efectos tóxicos del
amiloide en la enfermedad de Alzheimer pueden
estar directamente relacionados con la
producción anómala de tPA'.
Además, la descripción de este proceso puede
tener otros efectos beneficiosos, puesto que la
aparición de grandes cantidades de tPA en el
cerebro podría ser un factor de diagnóstico en
el caso del Alzheimer y abriría nuevas
perspectivas en el enfoque terapéutico de la
enfermedad, permitiendo el desarrollo de nuevas
líneas de investigación.
Fuente: Terra (España)
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