Notas:
La intolerancia a glucosa, más útil en ancianos
  

El Estudio del Corazón de Honolulú demuestra, entre otras cosas, que el examen de intolerancia a la glucosa es útil en ancianos. El trabajo se ha presentado en el congreso de la Sociedad Española de Arteriosclerosis.

La prueba de la glucosa en ayunas puede no ser resolutiva para la detección de la diabetes en ancianos.
El Estudio del Corazón de Honolulú (Hawai), demuestra que el examen de intolerancia a la glucosa es más útil en estos casos. De hecho, la prueba en ayunas dio negativo en dos tercios de las personas de entre 70 y 92 años con diabetes.
Es uno de los muchos hallazgos del estudio de Honolulú, presentado en el Congreso de la Sociedad Española de Arteriosclerosis por una de sus investigadoras, Beatriz Rodríguez, profesora de la Universidad de Hawai.
El Estudio del Corazón de Honolulú se inició en 1965. El objetivo era establecer una comparación entre los dos grupos de japoneses que emigraron a Estados Unidos y un tercero formado por ciudadanos residentes en el país asiático para comprobar los efectos del medio ambiente, el entorno social y el estilo de vida.
En 1968, las dos poblaciones occidentales habían experimentado un incremento del índice de masa corporal (IMC), de la presión arterial, los triglicéridos, el colesterol y la glucosa.
También se verificó un aumento del consumo de grasas y de las enfermedades del corazón, según ha destacado Rodríguez a Diario Médico:
"Los resultados indican que los factores medioambientales tienen un importante impacto en las enfermedades cardiovasculares".
El estudio ha continuado y suma ya 40 años de experiencia. Los pacientes han sido seguidos desde que contaban entre 45 y 65 años hasta superar los 85.

Sobre la diabetes
En el caso de la diabetes, comprobaron que en los ancianos la intolerancia a la glucosa está asociada a la incidencia de la enfermedad cerebrovascular tromboembólica, enfermedad isquémica coronaria, muerte súbita y mortalidad total.
También está relacionada con otros factores de riesgo como la hipertensión, el sedentarismo, el colesterol, un IMC elevado, la circunferencia de la cintura, los triglicéridos y bajos niveles del colesterol HDL.
La diabetes no fue detectada con la prueba de la glucosa en ayunas en dos tercios de los pacientes que dieron positivo cuando se les realizó el análisis de intolerancia.
"Estas personas hubiesen pasado desapercibidas si sólo les hubiéramos medido la glucosa en ayunas", ha subrayado Rodríguez, quien ha considerado esta prueba de intolerancia "sumamente útil" para los pacientes de edad avanzada.
Otra conclusión es que las alteraciones del metabolismo de la glucosa son comunes en los mayores de 70 años. "El porcentaje de pacientes con este problema asciende al 68 por ciento".
Rodríguez ha advertido de que hispanos, asiáticos y africanos son genéticamente más susceptibles a la diabetes y ha recomendado una prevención activa a través de la dieta y el ejercicio.
Por otra parte, se comprobó que la edad, la hipertensión, el tabaquismo, la hipertrofia ventricular y la diabetes son elementos relacionados con la enfermedad vascular cerebral tromboembólica, mientras que en la de tipo hemorrágico, junto a la edad, la hipertensión, el tabaquismo y la hipertrofia, aparece un colesterol total inferior a 160.
Actualmente, los investigadores del Honolulú, en el que participan la Universidad de Hawai, el Instituto de Salud del Pacífico y el Hospital Kuakini, han retomado la colaboración con Japón y Corea, y han comenzado el estudio de la segunda generación.
En los últimos trabajos se ha observado un aumento de los factores de riesgo en Japón, si bien todavía subsisten algunas diferencias, como las encontradas en las subclases del colesterol.

Fuente:
Diario Médico
www.diariomedico.com