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La sociedad en general debería estar más
sensibilizada con la problemática que plantean
las enfermedades neurológicas y se deberían
destinar más recursos humanos y materiales para
la prevención, diagnóstico y tratamiento
integral de éstas, tal y como que ocurre con
otras enfermedades.
"En la última década se han producido avances
realmente espectaculares en el tratamiento de
muchas enfermedades neurológicas para las que
antes no teníamos ninguna solución, como es el
caso de la trombolisis en el ictus y la terapia
inmunomoduladora en la esclerosis múltiple, y
estos son sólo dos ejemplos. En los últimos años
la neurología ha dejado de ser aquella
especialidad a la que se le reprochaba no tener
respuesta terapéutica para muchas patologías.
Gracias a estos avances el neurólogo ha
abandonado la actitud "nihilista" y resignada de
antaño, y afronta el inicio del siglo XXI con
unas perspectivas mucho más ilusionantes", según
explica el Dr. José Meca, médico del Servicio de
Neurología del Hospital Virgen de la Arrixaca,
con motivo de la celebración, por primera vez en
Murcia, del Congreso Nacional de la Sociedad
Española de Neurología.
Esta reunión científica, a la que asistenn más
de 1.000 neurólogos de toda España y del
extranjero, cumple este año su XIII edición con
un objetivo paralelo a la actualización de los
conocimientos médicos de los participantes:
promover entre la población general la salud
neurológica, según subraya el Dr. Andrés
Fernández Barreiro, jefe del Servicio de
Neurología del Hospital Virgen de la Arrixaca y
presidente del Comité Organizador del Congreso.
Los objetivos principales de la reunión son
"revisar y poner en tela de juicio los
conocimientos establecidos y compartir las
últimas novedades en diagnóstico, terapéutica y
epidemiología de las patologías neurológicas",
explica el presidente.
Las enfermedades que más se tratan en el
Congreso son la epilepsia, las demencias, como
la enfermedad de Alzheimer, las polineuropatías
y la esclerosis múltiple, dolencia ésta última
que afecta a aproximadamente 350.000 personas en
Europa Occidental, constituyendo la enfermedad
neurológica crónica más invalidante padecida por
adultos jóvenes.
Precisamente respecto a la esclerosis múltiple,
el Dr. Meca señala una curiosa teoría acerca de
la base genética de la enfermedad. El neurólogo
inglés Dr. Poser formuló hace años la denominada
"teoría de los vikingos", que establece que la
esclerosis múltiple es más frecuente en zonas en
las que se produjeron invasiones vikingas. Esta
teoría se basa en la elevada prevalencia de la
enfermedad encontrada en regiones del norte de
Europa como los Países Nórdicos, Inglaterra,
Islandia, etc., y en España en la franja
Cantábrica y Gallega. Posteriormente los
estudios epidemiológicos han demostrado que la
prevalencia de la esclerosis múltiple en zonas
mediterráneas como Sicilia, Cerdeña y regiones
del Sur y Levante de España es similar o incluso
superior a las observadas en el Norte.
Inicialmente podía parecer que estos últimos
estudios echaban por tierra la teoría de Poser,
pero en la actualidad sabemos que los vikingos
eran unos excelentes navegantes y que no sólo
llegaron a países del norte de Europa, sino que
alcanzaron el Mar Mediterráneo a través del
Estrecho de Gibraltar y se establecieron en el
Levante y Sur de España, como lo confirman las
numerosas torres defensivas existentes en la
costa de estas regiones. Por tanto, en este
sentido, la teoría de Poser continúa teniendo
plena vigencia.
No obstante, el experto insiste en que esto es
sólo una teoría, motivada por la elevada
incidencia de esclerosis múltiple en los Países
Nórdicos, donde se dan 150 casos de esclerosis
múltiple por cada 100.000 habitantes. La Región
de Murcia, como otras de su entorno, es una zona
de riesgo medio-alto, con una prevalencia de
unos 70-80 casos por cada 100.000 habitantes.
La hipótesis de un aumento de prevalencia de la
esclerosis múltiple en los últimos años tampoco
está demostrada, ya que hay expertos que achacan
el aumento del número de casos a una mayor
incidencia de la enfermedad, mientras que otros
lo atribuyen a la mejora en criterios
diagnósticos que permite que se localicen más
enfermos de esclerosis múltiple que antes, sin
que en realidad haya más enfermos.
Los avances más destacados que se van a
presentar en el Congreso se refieren entre otras
a esta enfermedad. Así, el Dr. Meca comenta que
se va a hablar de las perspectivas de nuevos
medicamentos para la misma "muy útiles para su
tratamiento". Aunque la EM no tiene curación, es
una enfermedad tratable. El tratamiento de la EM
se propone los siguientes objetivos: tratar los
brotes, mejorar los síntomas específicos y
procurar la rehabilitación de las secuelas,
reducir la frecuencia de los brotes y frenar la
progresión de la enfermedad, y conservar la
funcionalidad aunque exista discapacidad.
Los brotes de EM se caracterizan por la rápida
aparición de nuevos síntomas durante un periodo
de 1 ó 2 semanas o por la reaparición de
síntomas antiguos. Aunque los síntomas pueden
persistir durante 6 meses o más, lo normal es
que duren de 2 a 6 semanas. Los brotes aparecen,
desaparecen y vuelven a aparecer de forma
presuntamente aleatoria a lo largo de muchos
años. La remisión de los síntomas puede ser
total (sobre todo al principio de la enfermedad)
o parcial. El grado de recuperación suele ser
impredecible y variable de un paciente a otro,
así como también de un brote a otro en el mismo
paciente. En general, según avanza la enfermedad
los brotes originan un déficit funcional
permanente cada vez mayor.
"Los principales aspectos que debemos abordar en
la educación del paciente para lograr un mejor
cumplimiento del tratamiento y mejorar su
calidad de vida básicamente son: hacerles
comprender la necesidad de los mismos tanto para
aliviarles los síntomas que padecen (tratamiento
sintomático) y mejorar su calidad de vida a
corto y medio plazo, como para paliar y retrasar
la evolución de la enfermedad (tratamiento
modificador) a más largo plazo. Además,
explicarles lo que se espera conseguir con los
distintos fármacos que se le puedan prescribir y
advertirles de los posibles efectos adversos de
los mismos", comenta el Dr. Óscar Fernández,
jefe del Servicio de Neurología del Hospital
Carlos Haya de Málaga. "Actualmente no existe un
tratamiento curativo", afirma el Dr. Fernández.
"No obstante, los tratamientos inmunomoduladores
(interferones beta 1a y glatiramero) reducen la
frecuencia de las recaídas de la enfermedad,
retrasan la incapacidad y el posible desarrollo
de atrofia cerebral. Se observa también una
mejoría en las alteraciones cognitivas".
Según explica el Dr. Meca, los nuevos
tratamientos para la Enfermedad de Alzheimer, la
cirugía para el Parkinson y los avances en
patología vascular serán en gran parte
protagonistas del Congreso. Respecto a esta
última, el especialista señala que se hablará de
la neurorradiología intervencionista y cómo se
utiliza para el diagnóstico y tratamiento de la
estenosis carotídeas, que en muchas ocasiones
son las causantes de un ictus.
No obstante, en patología vascular cerebral el
avance más importante de los últimos años es la
autorización de la trombolisis para la fase
aguda del ictus por la Agencia Europea del
Medicamento.
El Dr. Meca hace hincapié en que "hoy día la
diferencia entre quedar con graves secuelas
después de un ictus ó quedar totalmente
asintomático probablemente resida en que un
neurólogo pueda administrar tratamiento
trombolítico a un paciente con una trombosis
cerebral aguda en una Unidad de Ictus
adecuadamente dotada. Esto no es una invención
mía, asegura el especialista, está avalado por
numerosas publicaciones internacionales y por la
experiencia de muchas Unidades de Ictus de
nuestro país."
Además, se tratará el tema de la utilización de
la tomografía por emisión de positrones (PET)
para diagnosticar el Alzheimer en sus primeras
fases, "cuando las exploraciones físicas no
aportan muchos datos". También se revisarán los
nuevos criterios de diagnóstico de las
patologías, que requieren de permanente
actualización según va avanzando el
conocimiento.
Por otra parte, el Dr. Meca considera que,
además de las novedades neurológicas, el
Congreso sirve para esperanzar a los enfermos y
sus familiares. Que se reúnan neurólogos de toda
España para contrastar conocimientos y discutir
sobre los últimos avances es algo que debe
estimular e ilusionar a todos los afectados. En
este sentido, el experto del Hospital Virgen de
la Arrixaca, destaca el papel que juegan las
asociaciones de pacientes, ya que muchos
enfermos neurológicos permanecen con una
discapacidad durante el resto de su vida y las
asociaciones les proporcionan una asistencia
fundamental en el plano psicológico,
rehabilitador, y de integración social y
laboral. Muchas enfermedades neurológicas
continúan siendo un estigma para el que las
padece y todavía hoy día producen cierto rechazo
social. Conseguir que la sociedad se abra a los
enfermos neurológicos y que sus déficits dejen
de producir cualquier tipo de rechazo debe ser
un objetivo prioritario de los neurólogos y de
las asociaciones de pacientes.
Además, aunque con limitaciones, la mayoría de
pacientes pueden seguir una vida normal y en
muchos casos hay que desterrar definitivamente
la errónea idea que para quien padece una
enfermedad neurológica "la vida se ha acabado
para siempre", concluye el Dr. Meca.
Fuente: Jano On-line
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