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La incontinencia fecal de larga data o
permanente se asoció con aumento de la
mortalidad, lo que parecería sugerir que este
síntoma es un signo de mala salud en sujetos de
edad avanzada
AUTOR :
Chassagne P, Landrin I, Neveu Ch et al.
RESUMEN
Introducción
Se estima que si bien aproximadamente el 1% de
los sujetos ancianos que viven en la comunidad
presentan incontinencia fecal, este porcentaje
se eleva a casi el 30% entre ancianos residentes
en instituciones geriátricas.
Los autores señalan que la incontinencia fecal
tiene importantísimas consecuencias económicas y
psicológicas y que la mayoría de los estudios al
respecto ha encontrado causas de origen
neurológico, traumático y obstructivo, si bien
no ha existido una investigación sistemática al
respecto. Por este motivo llevaron a cabo un
ensayo prospectivo entre sujetos de edad
avanzada e institucionalizados con la finalidad
de evaluar la incidencia, factores de riesgo y
pronóstico de la incontinencia fecal.
Materiales y Métodos
El estudio se llevó a cabo en 13 instituciones
geriátricas francesas, se identificaron 1 186
sujetos de 60 años o más sin antecedentes de
incontinencia fecal.
Esta se definió en presencia de al menos una
pérdida involuntaria de materia fecal. Se
evaluaron distintos aspectos sociodemográficos y
se registró la relación entre el número de
pacientes y de personal al cuidado de la salud
en cada centro participante, la razón de la
internación de los sujetos y las medicaciones
recibidas por los enfermos, en especial aquellos
con posible efecto sobre el sistema
gastrointestinal tales como los opiáceos.
Se registraron antecedentes de constipación
(menos de tres evacuaciones intestinales por
semana), cirugía anorrectal, número de
embarazos, incontinencia urinaria y antecedentes
de demencia o trastornos psiquiátricos.
Asimismo se registró la presencia de déficit
visual y de pérdida de más del 10% del peso
corporal.
La función cognitiva se analizó mediante la Mini
Escala Mental Mínima de Folstein.
Los pacientes con incapacidad física intensa
fueron aquellos que presentaban imposibilidad de
levantarse de la cama o de caminar sin ayuda.
Los participantes fueron evaluados en forma
diaria en sus instituciones y dos veces por
semana por los integrantes del equipo de
investigación. En el momento de registrarse
incontinencia fecal, se indagaron las
circunstancias clínicas acompañantes y se
realizó un examen físico para detectar
impactación fecal. Los médicos debieron
responder sobre la causa probable de la
incontinencia y en caso de impactación fecal
asociada, ambas condiciones debieron presentarse
en forma simultánea para que la primera fuese
considerada causa de la segunda. La
incontinencia fecal se definió como transitoria
cuando se resolvió dentro de los 7 días mientras
que la que duró 8 días o más se consideró
incontinencia de larga duración.
Resultados
El tiempo promedio de residencia en las
instituciones fue de 5.6 años. Los varones
fueron significativamente más jóvenes que las
mujeres y la demencia y trastornos psiquiátricos
fueron las causas más comunes de admisión. En un
tercio de los enfermos, las funciones cognitivas
estuvieron marcadamente alteradas.
Durante los 296 días de observación, se presentó
incontinencia fecal en 234 pacientes, con
incidencia acumulada del 20%. En 145 enfermos,
la misma fue transitoria, mientras que en los
restantes fue de larga duración (incidencia,
7.5%). Casi la mitad de los enfermos que
desarrollaron incontinencia fecal presentaban
incontinencia urinaria basal y también se
observó peor movilidad y peor función cognitiva
entre los sujetos que desarrollaron esta
patología.
La medicación antiepiléptica fue la más
frecuente entre los sujetos que permanecieron
continentes y las condiciones que con mayor
frecuencia se acompañaron de incontinencia
fueron la diarrea aguda (en el 44% de los casos)
y la impactación fecal en el 19% de los
enfermos. Doce pacientes presentaron
incontinencia y diarrea en asociación con el uso
de antibióticos. La impactación fecal se observó
en 21 pacientes con incontinencia de larga
duración y en 23 enfermos con incontinencia
transitoria (p>0.34).
El análisis de variables múltiples determinó que
los factores de riesgo para el desarrollo de
esta complicación fueron el antecedente de
incontinencia urinaria (riesgo relativo
[RR]=2.0), enfermedad neurológica (RR = 1.9),
escasa movilidad (RR = 1.7), valor inferior a 15
en la escala de valoración mental (RR = 1.4) y
edad por encima de 70 años (RR = 1.7). Los
pacientes que habían vivido en la institución
durante al menos 5 años presentaron menor riesgo
de desarrollar incontinencia (RR = 0.6). La
medicación, la edad por encima de los 80 años,
el sexo y los antecedentes psiquiátricos no
parecieron conferir mayor riesgo.
El 16% de los enfermos que desarrolló
incontinencia, en comparación con 6.7% de los
que permanecieron continentes, falleció a lo
largo del estudio. El índice de sobrevida en los
dos grupos de enfermos fue significativamente
distinto. La mortalidad en enfermos con
incontinencia transitoria no fue diferente de la
de sujetos continentes.
Discusión
En concordancia con estudios previos, casi la
mitad de los enfermos en instituciones
geriátricas presentó incontinencia fecal. Los
autores identificaron que la diarrea aguda y la
impactación fecal fueron las causas más
frecuentemente asociadas con incontinencia. En
presencia de diarrea, según los expertos, la
incontinencia puede obedecer a alteraciones del
esfínter.
La presencia de incontinencia doble (urinaria y
fecal) fue asimismo frecuente, tal como se había
observado en estudios previos. Esta situación se
presentó con mayor frecuencia en sujetos con
alteración de la motilidad o de la función
cognitiva u otras alteraciones neurológicas. Los
resultados del estudio identificaron entonces
una serie de medidas potencialmente modificables
que podrían disminuir la incidencia de
incontinencia fecal, la cual se asoció con
elevada mortalidad. Las acciones tendientes a
mejorar la motilidad de los enfermos también
podría resultar en reducción de la incidencia de
este trastorno.
Sociedad Iberoamericana de Información
Científica
Redactor Ejecutivo: Dra. Graciela Rey
Fuente: Laboratorios Bagó
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