Investigadores del University
College London, en Gran Bretaña han
considerado la posibilidad de determinar la
atrofia medular in vivo por medio de técnicas de
MRI, en pacientes que se presentan con síntomas
clínicos aislados, que en algunos casos pueden ser
el principio de la Esclerosis Múltiple.
Un reporte de El Médico Interactivo
recuerda que la esclerosis múltiple produce
atrofia de la médula espinal, pero no está claro
cuando y porqué se produce este hecho.
Recientemente se han encontrado evidencias de que
la atrofia puede comenzar en las primeras etapas
de la enfermedad.
En este trabajo, publicado en el Journal of
Neurology, Neurosurgery and Psychiatry (J.
Neurol Neurosurg Psychiatry 2001;70:544-547),
Brexa y un equipo de colaboradores, realizaron
mediciones del área transversal de la médula
espinal en 43 pacientes que se presentaron con
síntomas clínicos esporádicos y en 15 pacientes
control. También llevaron a cabo un estudio de las
imágenes cerebrales T2 para determinar el número y
el volumen de lesiones cerebrales reflejadas en
una desmielinización diseminada.
Después de un año de seguimiento, Brexa y su
equipo encontraron que la superficie medular era
significativamente más pequeña en el 74 por ciento
de los pacientes con un MRI anómalo en el momento
de su presentación, que en los controles. Sin
embargo, los autores no encontraron diferencias
significativas entre el área medular de los
controles y los pacientes que tenían imágenes
cerebrales normales al comenzar del estudio.
Según recoge también la citada publicación,
tampoco se encontraron diferencias significativas
en el índice de cambios que se producía al cabo
del año, entre los controles y los pacientes.
Los autores consideran que el hallazgo de una
superficie más pequeña en el subgrupo de pacientes
con síntomas clínicos aislados y un riesgo más
alto de desarrollar Esclerosis Múltiple, es decir,
lo que presentan anomalías en el MRI cerebral,
hace pensar que la atrofia aparece en algunos
pacientes, incluso antes de los primeros síntomas
clínicos de la enfermedad.
Sin embargo, los autores comprobaron que la
ausencia de cambios apreciables en la superficie
medular al cabo de un año de seguimiento,
contrastaba sorprendentemente con los resultados
de un estudio anterior en pacientes con
recaídas-remisiones de Esclerosis Múltiple,
sugiriendo que el índice de atrofia aumenta cuando
la enfermedad se vuelve más estable.
Fuente: Healthig News
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