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Julián Benito-León, del Hospital General de
Móstoles, ha coordinado un estudio que indica
que los sujetos con temblor esencial son más
propensos a la demencia. Los resultados se han
presentado en la LVII Reunión Anual de la
Asociación Americana de Neurología
Las personas que sufren temblor esencial, un
trastorno del movimiento que produce sacudidas
de las manos, cabeza, voz o cuerpo, son más
propensas a desarrollar demencia, según un
estudio coordinado por Julián Benito-León, del
Hospital General de Móstoles, en Madrid, que se
ha presentado en la LVII Reunión Anual de la
Academia Americana de Neurología, celebrado en
Miami.
El estudio sugiere que los temblores están
asociados con el desarrollo de demencia. El
investigador ha señalado que no saben si la
demencia se debe al mismo problema subyacente
que causa los temblores o si está causada por
otro problema.
El estudio se llevó a cabo a través de una
encuesta realizada puerta a puerta entre
personas mayores de 65 años en la Comunidad de
Madrid. Se efectuó un seguimiento de 202 sujetos
que padecían de temblores y de otros 3.541 que
no sufrían demencia ni trastornos del movimiento
durante una media de tres años.
Durante este periodo, 15 sujetos que padecían
temblores desarrollaron demencia (un 7,4 por
ciento) en comparación con 126 del grupo control
(un 3,5 por ciento). Los temblores son una
condición médica común que afecta a más de una
de cada cinco personas mayores de 65 años.
Menos inflamación
Por su parte, el equipo de Majaz Moonis, del
Centro de Prevención del Ictus de la Universidad
de Massachusetts, ha presentado otro estudio en
la citada reunión que indica que el empleo de
estatinas antes y después del ictus puede ayudar
a mejorar la recuperación de los pacientes con
ictus isquémico.
Los que tomaban estatinas antes del ictus eran
1,6 veces más propensos a tener un seguimiento
favorable frente a los que no habían consumido
estatinas antes del ictus. En cuanto a los que
iniciaron el tratamiento con estatinas después
del ictus, se observó que eran 2,6 veces más
propensos a un pronóstico más favorable. Según
Moonis, "nuestros datos confirman que los
pacientes con ictus tienen inflamación,
confirmada por los niveles elevados de proteína
C reactiva, que se reduce con la administración
de estatinas".
Fuente: Diario Médico
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