|
Las personas mayores que siguen una dieta
mediterránea modificada con alto contenido de
pescado, frutas y verduras tienden a vivir más.
Esa es la conclusión de un importante estudio en
el que participaron casi 75,000 personas de
mayor edad en nueve países. Los hallazgos,
publicados en línea en el British Medical
Journal, respaldan a los muchos expertos en
dietas que consideran que ésta es una de las más
saludables.
"Este es el mayor estudio sobre el tema de la
dieta mediterránea y la salud, y los resultados
son los más generalizables en cuanto a las
personas mayores, ya que el estudio se llevó a
cabo en varias poblaciones europeas", afirmó el
autor principal del estudio, el Dr. Dimitrios
Trichopoulos, quien trabaja tanto en la Facultad
de Medicina de la Universidad de Atenas como en
la Facultad de Salud Pública de Harvard en
Boston.
Añadió que "todavía no hay suficiente
información sobre los efectos de esta dieta en
la mortalidad de los adultos más jóvenes, pero
es poco probable que los efectos difieran con la
edad".
Las pruebas se han estado acumulando en apoyo a
los beneficios sanitarios de la dieta
mediterránea, así que la noticia no es
particularmente sorprendente para los que
trabajan en este campo.
"Todas las investigaciones que se han hecho
sobre este tipo de dieta han sido extremadamente
positivas. No es nada nuevo", apuntó Nancy
Restuccia, una dietista bariátrica del Centro de
Cirugía de la Obesidad del Centro Médico del
Hospital Presbiteriano de Nueva York y la
Universidad de Columbia de la misma ciudad. "Es
una dieta extremadamente saludable.
Desafortunadamente, aún algunos países
mediterráneos se están alejando de ella a la
misma velocidad que nuestras comidas rápidas
llegan al área".
La dieta mediterránea tradicional enfatiza
verduras, legumbres, frutas, nueces, cereales y
aceite de oliva. Es ligera en grasas saturadas y
conlleva una ingesta moderadamente alta de
pescado, una ingesta de baja a moderada de
productos lácteos, y una ingesta baja de carnes
y aves, así como una ingesta regular, aunque
moderada, de alcohol, mayormente en forma de
vino con las comidas.
La mayoría de los estudios sobre la dieta
mediterránea realizados hasta ahora habían
involucrado sólo pequeñas cantidades de personas
o solamente individuos griegos.
Los autores de este estudio deseaban ver si los
mismos resultados positivos podían ser
replicados en un grupo más diverso de personas,
así que modificaron la dieta, usando grasas
insaturadas en lugar de grasas monoinsaturadas.
Las grasas insaturadas son aquellas provenientes
de plantas e incluyen grasas monoinsaturadas que
se encuentran en el aceite de oliva, en las
semillas y en las nueces.
También ampliaron la población del estudio hasta
incluir a casi 75,000 hombres y mujeres
saludables de 60 años o más de edad de nueve
países europeos.
Los participantes siguieron la dieta modificada
y su adherencia a esa dieta se midió usando una
escala reconocida de 10 puntos.
Aquellos que siguieron la dieta más
concienzudamente tuvieron la mortalidad general
más baja, reportaron los investigadores. Un
aumento de dos puntos en la escala se
correspondía con una reducción en la mortalidad
de un 8 por ciento, mientras que un aumento de
tres y cuatro puntos se asoció con una reducción
de 11 y 14 por ciento respectivamente.
Eso significa que un hombre saludable de 60 años
que siguió la dieta concienzudamente viviría
alrededor de un año más que un hombre de la
misma edad que no adhirió a la dieta.
La asociación entre la dieta y la mortalidad fue
más fuerte en Grecia y España, probablemente
debido a que, en esos países, la dieta es
"genuinamente" una dieta mediterránea,
declararon los autores. Los autores también
anotaron que la mayoría de las muertes en Italia
ocurrieron en la parte norte del país, "donde la
dieta no puede considerarse mediterránea".
No estuvo claro en este estudio si las grasas
monoinsaturadas del aceite de oliva o categorías
específicas de grasas poliinsaturadas eran más
beneficiosas.
Restuccia trata a pacientes que se han sometido
a cirugía para la obesidad y por tanto tienen
requerimientos dietéticos diferentes. Sin
embargo, sí les sugiere que merienden con nueces
y consuman bastantes frutas y verduras. Si comen
almidones, recomienda que consuman granos
integrales como arroz integral, pan de trigo
integral y avena cocida, en lugar de avena
instantánea, recomendaciones todas en línea con
la dieta mediterránea.
Las nuevas directrices dietéticas en los Estados
Unidos recomiendan nueve porciones de frutas y
verduras, lo cual, una vez más, está en línea
con la dieta mediterránea.
"Eso le indica algo inmediatamente", apuntó
Restuccia. "Cuando uno lee las investigaciones a
través de los años, esa es definitivamente la
manera de actuar".
Apuntó que el ejercicio también hace parte de la
ecuación. "Los países mediterráneos son más
activos que el nuestro".
Fuente: E-Medicum
www.e-medicum.com |