San
Francisco (EEUU)
- Pese a los avances de la ciencia, el hombre
envejece y no hay paraísos Shangri-La, ni
terapias, ni cirugía que nos alargue la vida, a no
ser que se reduzcan las tasas de mortalidad de
toda la sociedad al mismo tiempo.
Leonard Hayflick, un biólogo de la Universidad de
California en San Francisco, que se muestra reacio
a cualquier intento por alargar la vida de modo
artificial, afirma que la longevidad del hombre no
ha sido nunca necesaria para mantener la especie.
La prueba de ello -ha declarado- es que las
espectativas de vida del hombre durante la mayor
parte de su existencia han sido de menos de 33
años.
Hayflick, junto a un grupo de expertos en genética
y estadísticas del envejecimiento, han discutido
en la reunión que celebra en San Francisco la
Asociación Estadounidense para el Avance de las
Ciencias el polémico asunto de la longevidad, y no
todos los científicos compartían la misma idea.
Leonard Hayflick, por ejemplo, reconoce que hay
experimentos de manipulación de la telomerasa que
forma los extremos de los cromosomas, los
telómeros, que han permitido alargar la vida de
los ratones.
"Pero los humanos no somos ratones grandes",
afirma tajante el científico. Su colega George
Martin, un experto en la enfermedad de Alzheimer
de la Universidad de Washington considera, sin
embargo, que las investigaciones con el gen APOE4
permiten concebir la esperanza de mejorar las
condiciones de vida de los enfermos.
Ademas de la enfermedad de Alzheimer, este gen
está implicado en el envejecimiento y en los
procesos cardíacos, que son las causas prevalentes
de muerte hoy en día en países desarrollados.
Martin comentó que los genes actúan como una
tremenda paradoja en los procesos del
envejecimiento.
"El gen CAG estimula la producción en la juventud
de la testosterona - a la que denominó la hormona
de los machos-, pero luego pasa su factura, porque
también incrementa el riesgo de cáncer de
próstata".
Jay Olshansky, de la Universidad de Illinois en
Chicago, ha estudiado durante la ultima década los
procesos de envejecimiento en Japon, Francia y
EEUU, en un trabajo que el denomina " En busca de
Matusalén".
Este investigador es cauto ante las previsiones de
alargamiento de la vida que se formulan al amparo
de los avances, en especial de la genética.
Sus cálculos estadísticos sostienen que cuanto mas
aumentan las espectativas de vida, mas difícil es
lograr que sigan mejorando. En su opinión, la
única forma de lograr pequeñas mejoras es
modificar las tasas generales de mortalidad, un
modelo que ha tenido gran éxito en Japón.
En ese país asiático, la mortalidad de las mujeres
ha decrecido en 2,3 años en sólo una década, muy
por encima de lo que se ha registrado en EEUU o
incluso en Francia, otro de los países cuyas
espectativas de vida van en aumento.
La máxima longevidad del ser humano, si se tienen
en cuenta los casos conocidos, son 122 años,
afirma Hayflick, quien se refiere al caso de una
mujer, ya fallecida, que alcanzo esa edad en
Francia.
El director del Instituto de Investigaciones del
Genoma Humano, Francis Collins, dijo en una
conferencia en este mismo congreso, que las
espectativas de vida llegarán a los 90 años en las
próximas décadas.
Sin embargo, Jay Olshansky sostiene que alcanzar
esas espectativas de vida de 90 años no será
posible en las próximos decenios, a la luz de lo
que indican las estadísticas.
La espectativa media de vida en Estados Unidos no
alcanzará los 85 años hasta el año 2125 y los 100
años hasta 2485, afirma el investigador de la
Universidad de Chicago.
En todos los casos, países y situaciones, las
mujeres poseen tasas de supervivencia mayores que
las de los hombres. George Martin precisó que,
probablemente, las mujeres posean peculiaridades
genéticas que les hacen mas resistentes a las
mutaciones de algunos genes implicados en el
envejecimiento y las enfermedades.
"Nadie se ha muerto nunca de viejo, las personas
nos morimos de las enfermedades que acompañan a la
vejez", afirma Leonard Hayflick, para quien
intentar alargar la vida de cada ser humano es
"simplemente una mala idea".EFE
Fuente: Medicina News
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