Una composición de nutrientes, tal
como predominaba en la edad de piedra, con un
contenido alto de proteínas y bajo de
carbohidratos, es según el parecer de los
expertos, el tipo de alimentación a la que se ha
adaptado genéticamente el cuerpo humano de manera
óptima a lo largo de millones de años.
Según un despacho de la agencia alemana MedCon
Health Contents AG, catedráticos de la
especialidad de Salud y Ciencias del deporte de la
Universidad del Estado de Colorado opinan que el
genoma humano se fue configurando en el transcurso
de millones de años de desarrollo evolutivo y que
de acuerdo a ello se fue transmitiendo a la
humanidad.
Los análisis muestran que la constitución genética
de los seres humanos apenas se ha modificado en
los últimos 40 a 50 000 años. Esto significa que,
salvo por algunos pocos cambios, portamos los
mismos genes que el hombre de la edad de piedra.
En extensos estudios Cordain y sus colegas han
investigado hasta qué punto la composición de
nutrientes de la "dieta de la edad de Piedra"
podría ser todavía, hoy en día, recomendable como
tipo de alimentación.
Siguiendo la dieta de los antepasados
"En nuestros estudios -indicaron- nos hemos
preguntado si el estado de salud del ser humano
moderno puede ser mejorado, si es que nosotros
concebimos la forma de alimentación de nuestros
antepasados".
Los seres humanos de la edad de piedra ingerían
grandes cantidades de carne. El contenido proteico
de la dieta era, con un aporte calórico de
alrededor de 20 a 30%, relativamente alto. Al
mismo tiempo este tipo de alimentación era pobre
en carbohidratos -alrededor de 20 a 40 por ciento
del aporte calórico-. A esto hay que añadir que la
calidad de los carbohidratos se caracterizaba por
el alto contenido de residuos vegetales
(celulosa). Nuestros antepasados consumían los
hidratos de carbono, principalmente, en forma de
frutas y verduras.
En los estudios de la Universidad de Colorado se
constató que las enfermedades de los vasos
coronarios disminuyen, la proporción del
colesterol "benigno" HDL sube y que mejoran todos
los valores de lípidos en sangre cuando se
sustituye una parte de los carbohidratos por
proteínas animales.
Consecuentemente los científicos de la
alimentación recomiendan ingerir mas alimentos que
aporten proteínas de origen animal, como por
ejemplo carne; y a cambio de esto reducir la
proporción de alimentos ricos en carbohidratos.
También son muy importantes los residuos vegetales
en forma de fruta y verduras.
Según los autores, a la luz del actual
conocimiento, una composición de nutrientes como
ésta favorece las bajas concentraciones de glucosa
en sangre así como una menor presión arterial. De
este modo esta composición de alimentos podría
tener una función preventiva contra las llamadas
enfermedades de la civilización como el infarto al
corazón, el infarto cerebral y la diabetes
mellitus tipo 2.
Fuente: Healthig News
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