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El 50% de los pacientes de Alzheimer sufre
desnutrición porque desde etapas iniciales de la
enfermedad puede padecer confusión generalizada
que le impida cocinar, seguir dietas adecuadas y
le provoque dificultades para alimentarse,. Así
lo ha señalado la jefa asociada de
Endocrinología y Nutrición de la Fundación
Jiménez Díaz de Madrid, Pilar Riobó.
«Para asegurar una correcta alimentación en el
paciente de Alzheimer es fundamental modificar
la textura y el sabor de los alimentos para que
resulten agradables y fáciles de masticar y
tragar», ha explicado esta especialista, quien
aconseja introducir preparados nutricionales
cuando la comida tradicional no es suficiente
para un correcto estado nutricional.
En esta línea, la presidenta de la Asociación de
Familiares de Alzheimer de Madrid, Blanca
Clavijo, advierte de que muchas veces los
cuidadores o familiares de enfermos de Alzheimer
desconocen que en el mercado existen alimentos
diseñados para nutrir adecuadamente a las
personas que tienen alguna dificultad para
comer. A su juicio, el farmacéutico está en
disposición de aconsejar desde el punto de vista
farmacológico y desde su posición «privilegiada»
de trato directo con familiares y cuidadores,
que le permite conocer «de primera mano» las
necesidades concretas de cada caso.
Identificación
Por otra parte, un grupo de científicos de la
Universidad Northwestern (Estados Unidos) han
desarrollado una técnica analítica que abre la
vía a una futura prueba sanguínea para
identificar el Alzheimer en sus primeras fases.
Los resultados de la investigación se han
publicado en la revista «Proceedings of the
National Academy of Sciences»(PNAS).
Los científicos han utilizado una técnica de
análisis ultrasensitiva para detectar las
proteínas relacionadas con la enfermedad de
Alzheimer en el fluido de la médula espinal.
Este hecho supone, según los expertos, un paso
adelante hacia una prueba sanguínea de la
enfermedad de Alzheimer. Esta técnica es 100.000
veces más sensitiva que las tecnologías de
detección convencionales . En este sentido, los
investigadores sugieren que esta tecnología
podría extenderse a otros marcadores de la
enfermedad en las pruebas del fluido
cerebroespinal, así como ser usada en otras
enfermedades que requieren una detección
temprana de niveles extremadamente bajos de sus
biomarcadores.
Fuente: Levante (El Mercantil Valenciano)
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