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Los avances llevarían a la curación de
enfermedades como Alzheimer y Parkinson.
El conocimiento sobre las funciones del cerebro
se quintuplicó en una década, y aun así los
científicos apenas han descifrado 5 por ciento
de su estructura. Con lo alcanzado hasta ahora
se ha logrado entender mejor algunos
padecimientos como la depresión, y en otros
casos los avances en la materia han permitido
retrasar el desarrollo de males como la
demencia.
Ahora, con el auge que tomará la investigación
con células madre, el panorama es más alentador
porque existe la posibilidad de que a partir de
ellas se logre el desarrollo de cualquier tipo
de tejido, incluidas las neuronas, advirtió
Jorge Islas Marroquín, presidente de la Sociedad
Mexicana de Neurología y Psiquiatría.
Así, se echó abajo la "sentencia" que en los
años 20 del siglo pasado emitió el científico
español Santiago Ramón y Cajal, respecto a que
las neuronas no se regeneran: una vez que se
mueren no hay más nada que hacer. Se ha
encontrado, refirió Islas Marroquín, que las
células madre se encuentran, inclusive, en el
hipocampo de los cerebros adultos.
Es muy probable, señaló, que la investigación
sobre células troncales lleve a la regeneración
de algunas zonas del cerebro y, por lo tanto, a
la curación de enfermedades como las demencias,
Alzheimer, Parkinson, los accidentes vasculares
cerebrales, entre otros.
Del 16 al 19 de marzo de 2005 tendrá lugar en la
ciudad de México el 66 Congreso Internacional
Neurociencias 2005, el cual congregará a los más
destacados especialistas en este campo, quienes
abordarán los temas de neurología, siquiatría y
otro tipo de neurociencias (neuroimagen,
neurofisiología), desde un punto de vista
integral.
Islas Marroquín explicó que la llamada "década
del cerebro" dejó lecciones importantes para los
médicos, entre otras, la de atender las
enfermedades mentales en forma
multidisciplinaria con el propósito de obtener
un diagnóstico más certero y un tratamiento más
efectivo.
Antes de los años 90, los científicos sólo
contaban con información de lo que ocurría en 1
por ciento del sistema nervioso central, pero a
partir de la recomendación de la Organización
Mundial de la Salud (OMS) para que los países
invirtieran en la investigación sobre el
cerebro, se lograron avances que desde esa
perspectiva son observados como sustanciales.
Algunos de los resultados de los trabajos de
investigación impulsados por los gobiernos de
todo el mundo están a la vista con equipos y
tecnología de alta especialidad para la
detección y diagnóstico de prácticamente todas
las enfermedades que afectan al cerebro. Es el
caso de la resonancia magnética y de la
tomografía por emisión de positrones (PET),
comentó Islas.
Respecto a las enfermedades mentales, el
especialista mencionó que actualmente los
médicos cuentan con información más detallada
sobre esos males y sus formas de acción. Un
ejemplo es la depresión, definida ya como un
trastorno bioquímico del cerebro que debe ser
atendido por especialistas de disciplinas
distintas.
Ocurre lo mismo con la epilepsia o padecimientos
neurodegenerativos como el Alzheimer y el
Parkinson. Sin embargo, este conocimiento
"todavía no nos alcanza para curar" dichos
males. Lo más que se ha logrado es retrasar su
evolución. Existen ya algunos medicamentos,
hábitos higiénicos y de comportamiento que
permiten a las personas permanecer durante más
tiempo con lucidez mental y buena calidad de
vida, apuntó Islas.
Este será uno de los temas principales del
congreso internacional a efectuarse en la ciudad
de México. Las investigaciones científicas más
recientes han demostrado la influencia que tiene
el estrés oxidativo en los procesos demenciales.
Se trata, explicó el presidente de la Sociedad
Mexicana de Neurología y Psiquiatría, de
sustancias químicas que dañan al cerebro, lo
oxidan y degeneran, dando lugar a enfermedades
como las mencionadas. Si se combate el estrés
oxidativo, es posible que la persona permanezca
con sus neuronas sanas por más tiempo.
El estrés oxidativo está relacionado con el
envejecimiento de los individuos; pero si se
administran antioxidantes y se adquiere un
estilo de vida sano física y mentalmente se
contiene el problema.
De acuerdo con la información estadística
oficial, en México existen alrededor de 7
millones de personas mayores de 60 años. En la
siguiente década la cifra se duplicará. En esa
misma proporción se incrementará la frecuencia
de las enfermedades neurodegenerativas, advirtió
Islas Marroquín.
De ahí la importancia del abordaje integral y
muldisciplinario. Esto último sobre todo a
partir de que la comunidad científica sabe -por
ejemplo- que enfermedades como los trastornos en
los niveles de colesterol en sangre son un
factor de riesgo para padecer Alzheimer, indicó.
Por esta misma razón, adquiere especial
relevancia la posibilidad de realizar proyectos
de investigación sobre células madre obtenidas
del cordón umbilical o embriones jóvenes. Islas
Marroquín también se refirió a la necesidad de
que se legisle en esta materia, con el propósito
de evitar que este campo científico se corrompa.
Fuente: La Jornada (México)
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