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Un estudio de investigadores del Hospital
Bichat de París (Francia) ha mostrado una
asociación entre la dolicoectasia arterial
intracraneal y el gran espectro de anormalidades
derivadas de la enfermedad de las arterias
pequeñas en el cerebro que provocan pequeños
ictus. Los científicos consideran que estos
descubrimientos podrían definir un nuevo
síndrome cardiovascular. Las conclusiones de
esta investigación se publican en 'Annals of
Neurology'
Según los expertos, la dolicoectasia, una
afección en la que las arterias mayores del
cerebro se expanden y pierden su forma, está
vinculada a una enfermedad de las arterias
pequeñas, que es la causa de pequeños ictus que
pueden dañar pequeñas áreas del cerebro.
Los investigadores señalan que la dolicoectasia
ha sido considerada una complicación de la
aterosclerosis y no una amenaza directa para la
vida. Sin embargo, recientes estudios del mismo
equipo de científicos señalan que las personas
con dolicoectasia son más propensas a sufrir
aneurismas aórticos, un grave desorden que
afecta a la principal arteria que portasangre
procedente del corazón.
Según los científicos, en función del área del
cerebro afectada los ictus pueden causar
deterioros de funciones como el movimiento, el
control físico del habla o la coordinación. La
multiplicidad de este tipo de ictus puede
también causar deterioro cognitivo y de la
memoria que se parecen a los de la enfermedad de
Alzheimer.
Los expertos explican que su estudio ofrece
importantes evidencias para futuras
investigaciones ya que la dolicoectasia podría
causar o contribuir a la enfermedad de las
pequeñas arterias y/o que ambas afecciones
tuvieran las mismas causas. Según los
investigadores, casi una cuarta parte de todos
los ictus se producen por problemas del flujo
sanguíneo en las arterias sanguíneas más
pequeñas del cerebro.
Los pacientes con la enfermedad muestran de
forma habitual hipertensión pero las causas de
la enfermedad se desconocen. Los investigadores
estudiaron a 510 pacientes que habían sufrido
ictus y descubrieron que el grupo de pacientes
con dolicoectasia fueron más propensos a tener
muestras de enfermedad de las arterias pequeñas.
Además existía una relación directa entre el
diámetro de la arteria basilar, la arteria
craneal más afectada normalmente en la
dolicoectasia, y la gravedad de la enfermedad de
las arterias pequeñas.
Según comenta Pierre Amarenco, uno de los
investigadores que participan en el estudio,
esta es la primera investigación en mostrar una
asociación entre la dolicoectasia arterial
intracraneal y el gran espectro de anormalidades
derivadas de la enfermedad de las arterias
pequeñas, lo que podría definirse como un nuevo
síndrome cardiovascular.
Los científicos explican que realizarán un
seguimiento de los pacientes que participan en
el estudio para determinar qué factores
vasculares o genéticos contribuyen al síndrome e
intentarán replicar los datos de imágenes de
resonancia magnética en un estudio de las
autopsias de pacientes que murieron con
dolicoectasia.
Fuente: Astra Zeneca
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