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Un nuevo estudio basado en más de tres décadas de
información recopilada en Estados Unidos sugiere
que vacunar
a ancianos contra la gripe no ha salvado ninguna
vida. Encabezado por investigadores de los
Institutos Nacionales de Salud, el informe
contradice las afirmaciones gubernamentales y
podría confundir a los adultos mayores. Durante la
escasez de vacunas a fines del año pasado, miles
de estadounidenses de edad, atendiendo el mensaje
difundido por el gobierno, hicieron largas filas
para recibir sus inyecciones.
"Hay una sensación de que todos moriremos si no
recibimos la vacuna para la gripe”, dijo la
principal autora del estudio, Lone Simonsen,
epidemióloga del Instituto Nacional de Alergias y
Enfermedades Infecciosas en Bethesda, Maryland.
"Tal vez es una exageración”.
El trabajo debería influenciar la estrategia
nacional de prevención de la gripe, indicó
Simonsen, tal vez al vacunar también a los niños
en edad escolar, los cuales son los principales
difusores del virus.
Sin embargo, los Centros para el Control y la
Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en
inglés) en Atlanta no planean cambiar sus
recomendaciones sobre quién debería recibir la
vacuna antigripal, argumentando que la
investigación del NIH no es suficiente para
modificar el rumbo.
"Creemos que la mejor manera de ayudar a los
ancianos es vacunarlos”, dijo William Thompson,
epidemiólogo del CDC. "Estos resultados no
contribuyen a modificar las políticas de
vacunación”.
Aunque el informe, publicado el lunes en los
Archivos de Medicina Interna, analiza información
de toda la población anciana de Estados Unidos a
lo largo del tiempo, no compara directamente a los
adultos mayores vacunados con los no vacunados,
dijo Thompson.
Los estudios anteriores que hicieron esa
comparación hallaron que la vacuna redujo el
índice total de fallecimientos durante el
invierno.
También es poco probable que un solo estudio
provoque un cambio en las políticas, dijo Glen
Nowak, portavoz del CDC.
Sin embargo, el ex director de la estrategia de
vacunación del país, el doctor Walter Orenstein,
dijo que el trabajo de Simonsen “debería hacernos
reflexionar sobre nuestra estrategia actual y
sobre una posible mejora a ésta”.
Orenstein es el antiguo director del Programa
Nacional de Inmunización del CDC y ahora encabeza
un programa para el desarrollo de políticas de
vacunación en la Universidad Emory.
Colegas de Orenstein en Emory proponen que mejor
se vacune a niños en edad escolar -el grupo con
más probabilidades de esparcir el virus de la
gripe- en otro informe que será publicado el
martes en el American Journal of Epidemiology.
Fuente: Associated Press |