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La Unidad del Dolor del HGU* de Valencia pone en
marcha un programa para diagnóstico y tratamiento
del dolor crónico en pacientes mayores. El dolor
propio de enfermedades como la artrosis, asociadas
fundamentalmente con las personas mayores, no son
algo consustancial a la propia vejez. Si bien es
verdad que el proceso degenerativo y de «desgaste»
es el origen de muchas de estas molestias, esto no
quiere decir que debamos de aceptarlo y sufrirlo
estoicamente sin antes no haber recurrido a la
valoración por un especialista.
El efecto del tiempo, del esfuerzo y del trabajo
sobre la propia estructura ósea, hoy por hoy, no
podemos corregirlo, sin embargo, si podemos
controlar, cuando no suprimir, una de sus más
nocivas e incapacitantes consecuencias como es el
dolor. Esto debe pasar por, en primer lugar, los
propios afectados y sus familiares más cercanos,
que reclamen la asistencia médica especializada
para abordar esta situación, superando en
ocasiones la barrera de los propios médicos, que
con atribuir estas molestias a «la edad» o al
«desgaste de los huesos» condenan al paciente a
soportar dolores, incomodidades, limitaciones o
tratamientos crónicos sin la mínima valoración
necesaria.
Igual que el efecto del viento, la erosión y el
clima van deteriorando nuestras catedrales, no por
ello, las abandonamos como irrecuperables, sino
más bien al contrario vigilamos e intervenimos con
restauraciones para mantenerlas erguidas y
majestuosas durante siglos. Pero incluso en
aquellos casos, cada vez menos afortunadamente, en
que la prevención de patologías como la
osteoporosis, no se ha realizado, nunca es tarde
para intervenir con medidas farmacológicas y
rehabilitadoras para conseguir un control adecuado
del dolor y mejora de la calidad de vida. No
existe en la actualidad justificación para no
abordar con seriedad una de las principales causas
de pérdida de calidad de vida de los pacientes
mayores, el dolor crónico, fundamentalmente de
origen ostemuscular degenerativo, pero también de
otras etiologías; precisando una adecuada
valoración, plan terapéutico y seguimiento.
Unidades de dolor:
El dolor en su justa medida
El dolor es un síntoma que habitualmente se ha
valorado en su forma aguda, y como mecanismo de
alarma para buscar «donde está el fuego», es decir
que patología lo ha desencadenado, dándole un
papel de mero acompañante de la enfermedad. De
este modo todos los esfuerzos médicos se ponían en
marcha con el fin de detectar la enfermedad y
curarla , obteniéndose como consecuencia también
la desaparición del dolor. Sin embargo el dolor
crónico, no cumple esa misión de alarma, sino que
se convierte en la verdadera enfermedad, puesto
que en la mayoría de las ocasiones conocemos la
causa (por ejemplo la artrosis), pero no podemos
curarla y por tanto, no podemos esperar la
desaparición del dolor por el camino de tratar una
enfermedad incurable.
Es por ello, que el dolor crónico y más en la
tercera edad, se infravalora con frecuencia por el
paciente y por los propios médicos sin intentar
siquiera enfrentarse a él como la verdadera
enfermedad, independientemente de la patología
incurable subyacente que la provoca, y causa
importante de disminución de calidad de vida en
personas mayores. Las Unidades de Dolor surgen
ante la necesidad de evaluar y tratar el dolor
precisamente cuando la causa que lo desencadena no
es posible modificarla, y un síntoma : el dolor,
se convierte en la verdadera enfermedad. Son
Unidades formadas por especialistas en el
tratamiento del dolor, entrenados en la correcta
evaluación de las características del dolor, de
las formas de presentación y diestros en la
realización de técnicas específicas para su
tratamiento.
La Unidad del Dolor
del HGU de Valencia
La Excma. Diputación Provincial de Valencia a
través del área de Sanidad y Acción social, de la
que es responsable la diputada Rosabel Ribes
potenció la creación en el Hospital General
Universitario de Valencia de una Unidad del dolor,
que coordinada por el Dr. de Andrés se ha
convertido en punto de referencia tanto nacional
como internacional. Su progresión ha sido
impresionante, creciendo en medio técnicos y
humanos hasta llegar a su actual composición.
Siendo la única en España, que además de responder
a una estructura multidisciplinar cuenta con un
servicio de asistencia domiciliaria específico
para el tratamiento del dolor. Fruto de todo ello
recientemente han recibido el premio ASTA MEDICA.
Premio nacional de investigación que avalado por
las Sociedades Nacionales de Oncología, Cuidados
Paliativos, Medicina Familiar y Comunitaria,
Farmacología clínica y Sociedad Española del
dolor, y que supone el reconocimiento al proyecto
desarrollado en dicha Unidad de asistencia
domiciliaria para el control del dolor crónico.
En la actualidad la Unidad del Dolor del Hospital
General de Valencia cuenta con tres médicos
anastesiólogos y un médico de Familia, dos
enfermeras, una farmacéutica y un psicólogo;
además de una ambulancia para el desarrollo de su
actividad domiciliaria. Su función es el
tratamiento del dolor de forma especializada, y
desde un enfoque multidisciplinar que permite el
abordaje global del problema, utilizando de forma
progresiva y controlada con repetidas evaluaciones
el tratamiento más indicado para cada patología y
enfermo de forma individualizada. Existiendo la
posibilidad de realizar tanto el diagnostico como
el tratamiento y el posterior seguimiento en el
propio domicilio.
Desde su inicio, la colaborachsn con resideicias
de asistencia a la tercera edad ha sido fructífera
realmente eficaz, dada la perfecta interacción
entre el personal y los medios de estas
residencias y la asistencia especializada por el
equipo de la unidad del dolor. Todo ello ha
permitido mejorar la calidad de vida de pacientes
con dolores artrósicos, osteoporóticos, isquémicos
.... Los medios utilizados pasan desde
tratamientos farmacológicos habituales, junto con
una correcta evaluación del componente psicológico
y una pauta de ejercicios de rehabilitación y
ocupacionales; hasta la utilización de técnicas
más sofisticadas para el tratamiento del dolor
como: estimulación eléctrica transcutánea o
medular, iontoforesis, bloqueos nerviosos o
técnicas de infusión continua de medicación
(bombas de infusión internas y externas)...
La atención especializada y la continuidad en la
atención, que incluye incluso la atención en el
propio domicilio o residencia, son las principales
ventajas que ofrece esta unidad. Son valores
suficientes como para considerarnos afortunados de
contar en nuestra provincia de un recurso tan
valioso para nuestros mayores que va a redundar en
una mejora de la calidad de vida en las personas
de la tercera edad.
* Hospital General de Urgencias
Fuente: Revista Plenitud
http://www.terra.es/personal/plenitud/plenitud.htm |