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Una docena de centenarios cubanos, cuyas edades
sumaban más de 1.000 años de vida, se reunieron
con especialistas de salud para contarles sobre su
vida, sus hábitos y sueños mientras los galenos
buscan la fórmula para una longevidad
satisfactoria.
Completamente lúcidos, de a cortos pero firmes
pasos, los 12 ancianos invitados al Hotel Nacional
llegaron en la mañana para la inauguración del I
Encuentro Internacional de Centenarios.
Auspiciada por el Club de los 120 Años, una
asociación cubana dedicada al estudio de las
formas para llegar a semejante edad, la reunión
citó a nutricionistas, psicólogos, geriatras y
genetistas de la isla y de México, Francia y
España, indicaron los organizadores.
El encuentro contó con centenarios de entre 100 y
124 años. El último es el hombre más longevo de la
isla: Benito Martínez, nacido en Haití y residente
en el oriente de Cuba desde la adolescencia.
Uno a uno, los ancianos fueron presentados a los
expertos y consultados por sus hábitos, en
especial la alimentación.
"Comía mucha carne de puerco, ñame (un tubérculo),
yuca, pescado", comentó Martínez, ataviado con un
elegante sombrero gris y quien fue machetero de la
caña en la finca que perteneció a los padres del
presidente Fidel Castro.
A su lado Mercedes Matilde Núñez, de 101 años,
relató sobre su vida: "he comido de todo, limpio
la casa, cocino, friego, lavo y plancho".
Su pasión, explicó la mujer, es bailar y cantar y
para demostrarlo dio una pequeña exhibición de
estas habilidades a los presentes.
Agustín Gutiérrez de 103 años tampoco se quedó
atrás. Consultado sobre su intensa actividad
laboral dio su parecer:
"El trabajo no mata, lo que mata es la guerra y
las mujeres", agregó mientras se echaba a reír.
Nacido en Canarias, España, este centenario fue
chofer y tintorero.
"Ahora como mucha hierba, muchos vegetales",
destacó Gutiérrez.
También dejó un mensaje "que los jóvenes no
abusen, que se cuiden la vida", indicó.
Un poco más atrás se instaló Caridad León de 101
años. "A mí lo que me gusta es que me quieran",
dijo la anciana.
Pese a sus dispares existencias, los sabores y
sinsabores de décadas, todos se reconocieron
optimistas y para demostrarlo mostraron una y otra
vez amplias sonrisas.
El aún incipiente Club tiene unos 1.000 inscriptos
de varias naciones y además de los expertos se
permite el acceso a todas las personas deseosas de
tener una longevidad feliz. Cuenta con el apoyo de
la Organización Panamericana de la Salud y tiene
su sede en el Hotel Nacional.
"Se trata de que todo el mundo viva 120 años
satisfactoriamente", explicó el doctor Eugenio
Selman, directivo del Club y médico personal del
presidente Castro.
Aunque no quiso ofrecer detalles, indicó que
incluso Castro, de 78 años, cumplía con los seis
requisitos para una óptima longevidad: motivación
para vivir, alimentación adecuada, atención de
salud, intensa actividad física, cultura y un
medio ambiente adecuado.
En Cuba la expectativa de vida es de 77 años, más
que la media en América Latina y Selman lo
atribuyó al meticuloso sistema de salud isleño.
Fuente: El Nuevo Herald - Estados Unidos
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