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Un estudio sueco le reconoce al tabaco una virtud:
la de disminuir los riesgos para los fumadores de
verse afectados por la enfermedad de Parkinson,
señala este sábado la agencia sueca TT. Un grupo
de investigadores y científicos del instituto
Karolinska, la gran facultad de Medicina de
Estocolmo, se dedicó sin ideas previas, a estudiar
los efectos de la nicotina sobre el sistema
nervioso.
Con el objetivo de que el estudio fuese más
riguroso, los investigadores, encabezados por
Nancy Pedersen y Karin Wirdefeldt, centraron la
investigación sobre personas con genes similares y
una educación comparable, por lo que estudiaron a
miles de mellizos, de los cuales uno fumaba y el
otro no. Una muestra de 52 000 mellizos y mellizas
nacidos entre 1886 y 1958 fue estudiado,
comparándose las estadísticas sobre las causas de
muerte y sobre sus historias clínicas.
El estudio mostró, sin duda alguna, que los
consumidores de tabaco se veían menos afectados
que los otros por la enfermedad de Parkinson,
independientemente del nivel de educación y del
consumo de alcohol y de café. Los investigadores,
que publican su estudio en la revista médica
Annals of Neurology, no saben cómo explicar los
efectos, al parecer protectores, de la nicotina.
Tras el estudio, los investigadores presentaron la
hipótesis de una posible acción de la nicotina
sobre ciertas células o enzimas de sustancias
proteicas que aceleran una reacción bioquímica.
La enfermedad de Parkinson es una degeneración de
las neuronas, que sigue siendo un enigma médico y
para la que no hay un verdadero remedio. La
enfermedad ataca las neuronas dopaminérgicas, que
producen dopamina, una de las sustancias que
permite las transmisiones del sistema nervioso. La
falta de dopamina provoca problemas en los
movimientos, en especial produciendo temblores.
El Karolinska Institutet es quien otorga cada año
el premio Nobel de Medicina y Fisiología.
Fuente: Agencia AFP |