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Un estudio que se publica en Journal of
Neuroscience demuestra que los astrocitos son las
células madre del cerebro y no las células
ependimarias. Uno de los autores, José Manuel
García Verdugo, de la Universidad de Valencia,
explica algunas de las claves.
Las células ependimarias tienen su origen en el
cerebro postnatal y embrionario y no poseen la
capacidad de dividirse tras la diferenciación
celular, por lo que debido a su naturaleza
postmitótica se puede afirmar que no intervienen
como células madre en el adulto.
"El ensayo demuestra que las ependimarias
multiciliadas no son células madre y, por lo
tanto, hay que centrarse en la población de
células del tipo astrocitario, como células madre
para su activación o trasplante", ha señalado José
Manuel García Verdugo, del Instituto Cavanilles de
la Universidad de Valencia, uno de los
investigadores cuyo estudio ha merecido la portada
del último número de The Journal of Neuroscience.
Según García Verdugo, la mejora en la calidad de
vida se traduce en una mayor esperanza de vida;
dicha situación hace que aparezcan enfermedades
propias de la edad, entre las que se encuentran
las neurodegenerativas.
"Una de las estrategias para combatir dichas
patologías es el empleo de las células madre del
cerebro, bien activándolas o trasplantándolas,
para que sustituyan a las células muertas".
Dos tipos de células
También se sabe que durante el desarrollo
embrionario, las células responsables de la
neurogénesis se encuentran tapizando las paredes
ventriculares y que, al menos en las paredes de
los ventrículos laterales, existen durante toda la
vida adulta células madre. "Sin embargo, sobre
estas paredes ventriculares laterales hay varios
tipos celulares, especialmente astrocitos y
células ependimarias".
El mundo científico ha estado dividido entre los
partidarios de los astrocitos como células madre y
los que defendían que eran las células
ependimarias. Ahora, el trabajo coordinado por
Nathalie Spassky, de la Universidad de California
en San Francisco, y en el que también ha
intervenido Arturo Alvarez-Buylla, aporta
suficientes datos que demuestran que las
ependimarias no son células madre y que este papel
corresponde a los astrocitos.
Básicamente, los expertos suministran marcadores
de proliferación celular durante semanas y nunca
han observado células ependimarias marcadas.
Estructuras responsables
"Además, se ha identificado el momento del
desarrollo en el que comienza su diferenciación
hacia ependimarias, así como las estructuras
morfológicas que evidencian dicha diferenciación.
Una de ellas son las deuterosomas y la otra, los
cilios, responsables del movimiento del líquido
cefalorraquídeo, que comienzan a desarrollarse en
las etapas previas al nacimiento".
Otro de los análisis realizados ha consistido en
el marcaje de los animales transgénicos Cre-lox
con virus con recombinasa, que permite marcar las
células radiales de las paredes ventriculares en
el desarrollo embrionario y posteriormente ver en
qué se han transformado.
"Se ha podido demostrar que al menos una población
de células radiales embrionarias es la responsable
de transformarse en células ependimarias".
Fuente: Diario Médico
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