|
Simposio de Medicina Interna Geriátrica
Manejo del dolor en ancianos
Coordinador: Dr. Miguel Sassano
En el XIII Congreso Nacional de Medicina, llevado
a cabo del 16 al 19 de noviembre en el complejo La
Plaza, se desarrolló un simposio de medicina
interna geriátrica sobre el manejo del dolor en
los ancianos.
Valoración del dolor en ancianos. Dr. Miguel
Sassano
En la población geriátrica la prevalencia del
dolor, especialmente crónico, es altísima y en
aumento con la edad, tanto en pacientes
ambulatorios (25-50%) como en institucionalizados
(45-80%). Alcanza un alto grado de repercusión
psicológica, con manifestaciones de depresión en
el dolor crónico y de ansiedad en el agudo.
Los enfoques terapéuticos también son diferentes,
ya que en el agudo el objetivo es “curar” y en el
crónico, mejorar la calidad de vida a través de un
equipo multidisciplinario.
Bajo el título de mitos y verdades, el Dr. Sassano
explicó que el umbral doloroso no cambia con la
edad; que el dolor profundo referido tiene menor
intensidad en el anciano; que el dolor crónico es
una enorme fuente de morbilidad y de disminución
de la calidad de vida y que los ancianos pueden
expresar en forma de dolor, situaciones de tipo
psicológicas, como los abusos, la depresión y la
ansiedad.
El dolor crónico puede llevar al paciente añoso a
sufrir depresión y alteraciones del sueño, como
así también ansiedad, disfunción física y social y
aumento del uso de los servicios de salud, entre
otros.
En la ciudad de Valencia este año se llevó a cabo
un consenso sobre dolor en ancianos, en el cual se
desarrolló una escala de valoración del dolor,
para la aplicación en la clínica. El abordaje del
paciente lúcido o demente leve, además debe
incluir un perfil psicológico y social y el
estatus funcional.
En el caso de los pacientes dementes moderados y
severos el dolor está infra diagnosticado e infra
tratado. Una recomendación es prestar especial
atención al comportamiento del paciente frente al
dolor. Observar las expresiones faciales, los
movimientos corporales, los cambios de rutinas y
cambios en es estatus mental.
El Dr. Sassano concluye que el abordaje al
paciente con dolor crónico deber ser
multidimensional, instruyendo al paciente y al
cuidador para participar en el plan de manejo.
Dolor y depresión. Dr. Marcelo Schapira
Muchas veces es difícil poder determinar si el
dolor crónico se debe a un cuadro depresivo o bien
si la depresión se acompaña por algún tipo de
dolor o si el dolor es causa de depresión, o
viceversa.
La inexactitud diagnóstica del Síndrome
Dolor-Depresión es altísima, con una prevalencia
de deprimidos con dolor del 65% y de pacientes con
dolor que se deprimen, del 27% . Una tendencia
actual es considerar al dolor como el 5° signo
vital.
El Dr. Schapira remarca que ambos cuadros
comparten a la noradrenalina y a la serotonina
como neurotransmisores involucrados, tanto en vías
corticales como límbicas. Por esta razón, una
estrategia terapéutica adecuada sería la
utilización de fármacos inhibidores de la
recaptación de serotonina (IRS) o de inhibidores
de la recaptación de noradrenalina (IRN)
Un cuadro frecuente en ancianos, y que lleva a
especial confusión, es la depresión sin tristeza.
Estos pacientes se caracterizan por rechazar un
tratamiento junto con psiquiatría o psicología,
por tener peores resultados en el manejo, con la
consecuente polifarmacia y mayor usos de los
servicios de salud.
Son especialmente vulnerables a sufrir mayores
efectos adversos por fármacos, dependencia y mayor
utilización de benzodiacepinas y narcóticos.
El enfoque terapéutico del síndrome
dolor-depresión abarca medidas farmacológicas y no
farmacológicas. Según el riesgo médico, se pueden
utilizar antidepresivos tricíclicos, como la
nortriptilina y la desipramina, o IRS para los
pacientes de alto riesgo, siempre teniendo en
mente la posibilidad de utilizar un fármaco de
doble mecanismo, como lo es la venlafaxina.
Para concluir, el Dr. Schapira hizo hincapié en el
efecto negativo que tiene el dolor en el
diagnóstico y tratamiento de la depresión y lo
beneficioso que resulta el rastreo de depresión en
pacientes con dolor inexplicable o exacerbado sin
causa aparente.
Como reflexión final, el Dr. Schapira destacó la
posición inmejorable del médico de cabecera para
el manejo de estos pacientes tan complejos.
Manejo terapéutico del dolor. Dr. Fernando Leone
El objetivo del Dr. Leone con esta charla fue el
de desmitificar a los opioides y fomentar su
correcto uso en el tratamiento del dolor crónico,
ya que son ampliamente usados, pero mal.
Las estadísticas actuales indican que el 72% de
los pacientes ancianos reciben algún tipo de
opioide y en aquellos pacientes terminales no
existe evidencia de abuso o adicción, situación
altamente temida por los médicos en general.
El único opioide que demostró dependencia fue el
Dextropropóxifeno.
Lo que los médicos no pueden dejar de saber, es
que los opioides fuertes (como la morfina) no
tienen dosis máximas. Ésta depende de cada
paciente, por lo tanto es fundamental iniciar el
tratamiento con dosis bajas e ir titulándolas
hasta alcanzar el efecto deseado.
La principal toxicidad de estos fármacos en los
ancianos son las alteraciones cognitivas. Lo
importante es lograr un correcto balance entre la
analgesia y las reacciones adversas.
Para iniciar un tratamiento, conocer el patrón de
respuesta según el sexo y los receptores
involucrados, puede ser de utilidad para lograr
mejores resultados. Las asociaciones de
analgésicos, como ser por ejemplo tramadol/paracetamol,
pueden ser útiles si su uso es racional.
El esquema analgésico puede ser llevado a cabo por
cualquier tipo de médico, siempre y cuando sepan
como manejar los narcóticos. El esquema puede
iniciarse con paracetamol o ibuprofeno, si el
dolor es de tipo inflamatorio, y si luego de
éstos, el dolor persiste puede recurrirse a los
opioides leves como el tramadol o bien a los
fuertes o agonistas puros, como la morfina.
Muchas veces la respuesta es difícil de
cuantificar, especialmente si el paciente consume
altas dosis de benzodiacepinas, es alcoholista o
presenta alteraciones en la esfera del ánimo.
Para cerrar el simposio de dolor y geriatría, el
Dr. Leone remarcó que para aumentar la seguridad
de los opioides, es importante evitar los picos
(de alta toxicidad) y los valles con las tomas,
prefiriendo siempre la vía oral, de ser posible.
Dentro de las guías para el tratamiento de dolor
crónico no oncológico, el Dr. Leone destacó que
los opioides no deberían ser la primera línea de
tratamiento, ya que su uso solo se justifica ante
la refractariedad del cuadro, luego de una
evaluación multidimensional y coordinada, para
mejorar la calidad de vida del paciente.
Fuente: E-Medicum
www.e-medicum.com |