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Estudios recientes estiman que alrededor de 4.5
millones de personas padecen el mal de Alzheimer
en Estados Unidos, número que se duplica cada
cinco años. Si las tendencias demográficas siguen
y no se descubre un tratamiento preventivo para
esta enfermedad, se cree que para 2050 habrán
aproximadamente 13.5 millones de estadounidenses
con esta enfermedad.
El mismo estudio reveló que una persona con esta
enfermedad tiene un promedio de vida 50% inferior
comparado con el de aquellas personas que no
padecen el mal. Se destaca también que entre los
pacientes que han sido diagnosticados con
Alzheimer, mujeres tienden a vivir más que los
hombres.
El trabajo de investigación, financiado por el
Instituto Nacional de la Vejez (NIH por su
acrónimo en inglés), y realizado conjuntamente por
la Universidad de Washington y el Grupo de Salud
Cooperativa de Seattle, Washington, concluyó que
una vez que a las mujeres se les diagnostica con
este padecimiento sobreviven alrededor de seis
años, mientras que las expectativas de
supervivencia de los hombres es de solamente
cuatro años luego de que son diagnosticados como
enfermos de Alzheimer.
Los resultados del estudio sugieren que los
médicos pudieran pronosticar expectativas de vida
a largo plazo, siempre y cuando se evalúen varios
aspectos claves del padecimiento. Esto a su vez
podría permitir que las autoridades de salud
pública planeen y proyecten los costos de
servicios de esta enfermedad.
La enfermedad de Alzheimer se considera un
trastorno cerebral irreversible que conlleva la
pérdida de la capacidad intelectual y destreza
física de las personas afectadas, lo cual
eventualmente conduce a la muerte.
Los síntomas de este padecimiento se presentan por
lo general en adultos mayores de 65 años de edad,
aunque no son raros los casos de personas más
jóvenes (40-50 años de edad) que también
manifiestan los síntomas y el desarrollo de esta
enfermedad.
Los síntomas de este padecimiento son generalmente
la pérdida de la capacidad del habla, problemas de
pensamiento abstracto, criterio pobre,
desorientación en tiempo y espacio, así como
trastornos de la conducta y personalidad. El
resultado en general es una notoria disminución en
las actividades personales y en el desempeño del
trabajo.
Fuente: AZ Central (USA)
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