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Investigadores del Centro de la Memoria contra
el Alzheimer, de la ciudad alemana de Munich,
desarrollan nuevos sistemas de diagnóstico, que
permiten el reconocimiento del mal en fase
temprana y mejorar su tratamiento
La propuesta de los investigadores supone una
esperanza para los enfermos potenciales de
Alzheimer, un tipo de demencia que se desarrolla
normalmente en edad tardía y bloquea la memoria y
las capacidades mentales de los afectados.
Pese a que para el tratamiento de la enfermedad no
existe ninguna cura en la actualidad, un
tratamiento precoz con medicamentos podría
retrasar de uno a dos años el empeoramiento del
mal y mejora de forma sensible la memoria y la
concentración de los pacientes.
Hasta el momento, el Alzheimer se ha diagnosticado
de forma tardía en la mayoría de los casos, cuando
ya se encuentran en un estado medio de desarrollo,
por lo que se pierde tiempo muy valioso para el
tratamiento, según la directora del Centro, Harald
Hempel.
La enfermedad se diagnostica actualmente mediante
una serie de preguntas que les son formuladas a
los pacientes, con las que se pone a prueba su
capacidad de pensamiento y memoria.
Los resultados de esa prueba, sin embargo, no son
totalmente inequívocos, por lo que muchas veces
los médicos prescinden de tratar los problemas con
terapias basadas en la toma de medicamentos.
Otros sistemas de reconocimiento podrían en el
futuro mejorar la seguridad del diagnóstico, a
través de nuevos y completos análisis del cerebro.
Hempel investigó y desarrolló, junto con su
equipo, nuevos procedimientos de diagnóstico
precoz del Alzeimer, consistentes en la
combinación de diferentes métodos, que en estos
momentos se prueban en centros que se ocupan al
tratamiento de la demencia en Alemania.
La importancia de un diagnóstico precoz es
fundamental para el tratamiento de la enfermedad,
según los expertos, de ahí la importancia del
desarrollo de este nuevo método.
"Entre 15 y 30 años antes de que aparezcan los
primeros síntomas clínicos del Alzheimer, en el
cerebro se producen una serie de cambios que
provocan más tarde el diagnóstico de la enfermedad
de la demencia", explicó Hempel.
Si estos cambios del cerebro se observan a tiempo,
se pueden disminuir en cierta medida, mediante una
tomografía de resonancia magnética, tan pronto
como sean reconocidos, agregó la experta, cuyo
trabajo ha sido reconocido por la Universidad de
Frankfurt.
Mediante un software de análisis especial que
presenta la estructura del cerebro, no se
descartan otras causas de la pérdida de memoria,
sino que se comprueban estos cambios en el cerebro
en un momento anterior al desarrollo de la
enfermedad, explicó Hempel.
Los médicos de Munich, por seguridad, realizan
otros análisis adicionales a los pacientes. Si
durante los mismos aparece la conocida como
proteína Tau, entonces el diagnóstico realizado en
una fase precoz es claro y seguro.
A estos nuevos sistemas de diagnóstico
desarrollados en Munich sólo les falta la prueba
de su fiabilidad en la práctica, para lo cual
Hempel calcula que todavía pasarán alrededor de
cinco años hasta que los nuevos métodos estén
disponibles.
De esta forma, añadió, los productores
farmacéuticos tendrán tiempo para seguir
desarrollando sustancias activas para realizar
diagnósticos precoces y desarrollar terapias
eficaces compatibles con los mismos.
Hasta el momento se emplearon en los tratamientos,
en función de la gravedad de cada caso, dos grupos
diferentes de sustancias activas, que debían
mejorar la transformación y el proceso de la
información en el cerebro.
Las medicinas consisten en sustancias influyen en
el sistema nervioso central,"ya sea por el químico
acetylcholin o el glutamato. El llamado,
acetylcholinesterasehemmer, que ya se prescribe en
casos de demencia, disminuye la destrucción de
acetylcholin", según Hempel.
La sustancia activa Memantine transforma las
repercusiones dañinas del glutamato, por lo que
las células nerviosas quedan protegidas de la
destrucción y la mismo tiempo se mejora su
funcionamiento.
Estudios más recientes apuntaron a la posibilidad
futura de lograr un diagnóstico en un punto
temprano de la enfermedad mediante una terapia de
combinación de los dos grupos de sustancias
activas.
La farmacéutica Merz pidió hace algunas semanas en
Estados Unidos y Europa la autorización necesaria
para sacar a la venta su preparado de Memantina,
incluso para el tratamiento de estados menos
graves de la enfermedad de Alzheimer.
Fuente: Agencia Notimex |