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Comer pescado graso una vez a la semana protege a
todas las personas, pero especialmente a los
ancianos, concluye un estudio sobre 4.000 sujetos
mayores de 65 años que se ha presentado esta
semana en Estados Unidos, durante la Conferencia
Anual de Enfermedad Cardiovascular, Epidemiología
y Prevención.
Los ancianos son menos susceptibles de morir de un
ataque cardiaco si ingieren pescado graso al menos
una vez a la semana. Esta es la conclusión de un
estudio presentado en la XLI Conferencia Anual de
Enfermedad Cardiovascular, Epidemiología y
Prevención, que se está celebrando en San Antonio,
en Texas, Estados Unidos
Comer pescado graso (atún o salmón, entre otros)
una vez a la semana se asoció a una reducción del
44 por ciento de muerte por ataque cardiaco entre
un grupo de ancianos con edad media de 72 años.
Por el contrario, ingerir pescado frito no se
relaciona con un bajo riesgo de morir por
enfermedad cardiaca. "Esos hallazgos son similares
a los obtenidos en trabajos anteriores realizados
principalmente en adultos de edad mediana", ha
asegurado Dariush Mozaffarian, autor principal del
estudio y cardiólogo del Centro de Investigación
de la Universidad de Washington en Seattle.
El pescado protege del riesgo de morir por
enfermedad cardiaca debido a su contenido en
ácidos grasos omega 3, que son ácidos grasos
poliinsaturados (Pufas). "El pescado graso es más
rico en ácidos grasos omega 3, mientras que el
frito suele corresponder a una variedad poco rica
en este tipo de ácidos. Por tanto, comer estos
ácidos grasos puede aportar un mayor beneficio que
ingerir pescado frito".
Correlación
En su estudio, los investigadores encontraron que
los sujetos con elevada ingesta de pescado graso
presentaban niveles plasmáticos elevados de omega
3 y Pufas. Por el contrario, no encontraron
ninguna correlación entre la ingesta de pescado
frito y este tipo de ácidos grasos. Según el
director del trabajo, muchas muertes por
enfermedad cardiaca se deben a arritmias,
alteraciones del ritmo, y los ácidos grasos omega
3 disminuyen el riesgo de estos trastornos.
David Siscovick, coautor del estudio y codirector
del Departamento de Investigación Cardiovascular
de la Universidad de Washington, afirma que el
estudio demuestra que un consumo moderado de
pescado graso puede ser beneficioso a cualquier
edad. Sin embarg, "cuando se recomienda a las
personas que sigan una dieta saludable es básico
diferenciar qué tipos de pescado proporcionan
ácidos grasos omega 3".
Los científicos analizaron la relación entre comer
pescado graso o frito y el riesgo de ataque
cardiaco o muerte en 4.000 individuos, mayores de
65 años. Al inicio del estudio los participantes
desconocían si padecían algún tipo de enfermedad
cardiovascular. La mayoría de los participantes,
que fueron seguidos durante una media de 6,8 años,
respondieron a cuestionarios detallados en los que
se valoraba la dieta. "El estudio aclara el
beneficio de comer una o dos veces semanalmente
pescado graso rico en omega 3, pero no de todos
los pescados".
DM. Nueva York
Fuente: DiarioMedico.com
www.diariomedico.com
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