Notas:
Atender comorbilidades, reto en EA avanzada
  

El manejo del enfermo con demencia evolucionada sigue siendo médico, si bien durante años no se han atendido de esta forma. Un documento multidisciplinar ha revisado la literatura científica sobre el tema. 

La mitad de los casos de demencia están en fase avanzada; sin embargo, esta última etapa de la enfermedad, en la que el paciente tiene un alto grado de incapacidad funcional, ha estado olvidada terapéuticamente durante años. "El tratamiento de los estadios evolucionados de la enfermedad de Alzheimer y demás demencias sigue siendo básicamente médico, pues el paciente presenta múltiples comorbilidades, como desnutrición, deshidratación, incontinencia o úlceras, que deben ser tenidas muy en cuenta", ha comentado Pedro Gil, responsable del Área de Psicogeriatría del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid, quien considera que "hay que revisar la patología de la comorbilidad".
La aparición de tratamientos para esta última fase, como la memantina y los inhibidores de la acetilcolinesterasa, ha contribuido a perfeccionar el manejo de estos enfermos.
Con el fin de mejorar la atención al enfermo con demencia evolucionada y cubriendo un vacío existente, un grupo multidisciplinar de especialistas españoles ha elaborado un documento que, mediante la revisión de la literatura científica, abarca todos los aspectos relacionados con estos pacientes. Bajo el título de Enfermedad de Alzheimer evolucionada, la monografía repasa todo tipo de situaciones médicas, personales, éticas y legales de esta fase de la enfermedad, tal y como ha expuesto el psiquiatra Luis Agüera, del Hospital Doce de Octubre, de Madrid, y uno de sus autores.
La demencia afecta al 6 por ciento de los mayores de 65 años, lo que supone más de medio millón de españoles. El Alzheimer es el tipo más prevalente y representa el 70 por ciento de los casos. "La fase evolucionada del Alzheimer comienza, como media, entre 8 y 12 años después del inicio de la patología, aunque es muy variable y hay pacientes que entran en ella a partir del tercer año", ha señalado Gil.
Por ello, otro de los autores de la revisión, Félix Bermejo, jefe de Servicio de Neurología del Doce de Octubre, ha abogado por la individualización de las decisiones, ya sean médicas o no. Bermejo ha reconocido la necesidad de elaborar un documento de consenso sobre evaluación y tratamiento de estos pacientes, algo que han intentado, pero que no se ha logrado.
La revisión también incluye un apartado para el problema social que conlleva la demencia evolucionada. Para Gil, "la hospitalización de estos enfermos se debe evitar en la medida de lo posible". Esta afirmación la ha justificado indicando que "los hospitales no están adaptados para esta patología, por lo que el ingreso produce una ocupación que podría resolverse mejor en otro nivel asistencial, como residencias o centros de día".
En sus conclusiones, Gil ha calificado a los enfermos con demencias como "los más perseguidos" por el sistema sanitario español pues, a pesar de tener graves problemas cognitivos, necesitan hasta cuatro visados distintos para obtener su tratamiento.

Fuente: Diario Médico
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