|
Una pérdida
ligera o modera de la visión en pacientes con
degeneración macular asociada a la edad (DMAE)
tiene efectos devastadores en su calidad de vida,
ya que afecta a su capacidad para leer, conducir,
caminar y en todas sus funciones normales
cotidianas.
"Vivimos una cultura visual”, ha señalado el Dr.
Lylas G. Mogk, director del Visual Rehabilitation
and Research Center of Michigan (Estados Unidos),
durante la reunión de la American Academy of
Ophthalmology.
“Incluso una escasa pérdida de vista para un
adulto mayor puede comprometer globalmente el
desarrollo de sus funciones vitales más que
cualquier otro tipo de problemas, ya que aumenta
sus riesgos de cadas y lesiones, de su aislamiento
social y de una posible depresión clínica", ha
asegurado.
Según el Dr. Mogk , los pacientes con bajos
índices de visión se sienten más traumatizados e
incapaces que si hubieran perdido las piernas. "En
términos de enfermedades incapacitantes, la
pérdida de visión ocupa el segundo lugar, detrás
sólo de la incapacidad mental", ha explicado el
Dr. Mogk.
La depresión clínica acompaña a muchos pacientes
con pérdida de visión, pero con una rehabilitación
visual tales depresiones puede mejorar. La
rehabilitación visual mantiene activo al paciente
y asegura su autonomía. Los terapeutas
ocupacionales pueden proporcionar al paciente la
necesaria rehabilitación visual que le ayude a
manejar su pérdida de vista.
“Es extremadamente importante iniciar la
rehabilitación lo más pronto posible”, ha añadido
el Dr. Mogk. En su opinión, una intervención
temprana ayuda a los pacientes a pasar más
fácilmente la transición de su pérdida de vista y
a mantener una cierta calidad de vida después.
Fuente: E-Medicum
www.e-medicum.com |