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Fueron
presentadas en las primeras jornadas de "La
tecnología al servicio de los mayores"
El emprendimiento intenta ofrecer diseños y
dispositivos apropiados para las restricciones
propias de ese momento de la vida
Se presentaron los primeros desarrollos
En la Argentina existen cinco millones de personas
de más de 65 años. Muchos de ellos integran un
grupo económicamente vulnerable y comparten
limitaciones propias de la edad.
Fue la evidencia notoria de las necesidades
insatisfechas de tanta gente la que inspiró la
creación, en el Instituto Nacional de Tecnología
Industrial (INTI), de un equipo de trabajo cuya
idea central es ofrecer soluciones accesibles que
les hagan más fácil la vida diaria.
"Se nos viene encima un problema, que es la
convivencia con gente mayor de la propia familia
-explica el ingeniero Rafael Kohanoff, coordinador
del programa "La tecnología al servicio de los
mayores", que realiza hasta hoy las primeras
jornadas sobre el tema en un hotel céntrico-. Nos
proponemos detectar cuáles son las necesidades de
nuestros mayores y cuáles las de los
investigadores. Tenemos que cubrir el abismo que
existe entre la necesidad y la producción, porque
hay muchas ideas, pero se ignora cómo hacer los
prototipos, cómo patentar o hacer las pruebas."
En este primer encuentro al que asisten geriatras,
kinesiólogos, terapistas ocupacionales,
enfermeras, inventores, diseñadores y decanos de
facultades de ingeniería biomédica, se presentaron
algunos de los primeros desarrollos que reunió el
programa.
-
Un sistema integrado
para la detección precoz de arteropatías
(diseñado por el Instituto de Ingeniería
Biomédica de la Universidad Favaloro) que
permite hacer la evaluación precoz de la función
arterial y la identificación temprana del
impacto de diferentes enfermedades, así como de
los factores de riesgo cardiovascular.
-
Botón de vida: un
dispositivo muy pequeño que, si se presiona,
hace sonar una alarma en un centro de
información. Ante la señal, éste dará aviso a la
familia. Fue desarrollado por Cardio Com.
-
Sistema económico de
implantes de titanio para que no se muevan de su
lugar las prótesis totales.
-
Cubiertos
ergonómicos, para personas con debilidad en los
dedos. Permiten ejercer mayor presión sobre la
zona de corte porque el mango avanza sobre la
hoja y cubre el lomo.
-
Muleta articulada
que ayuda a la incorporación del usuario desde
la posición sentado a la de pie. Este producto
es resultado del concurso "Diseño para Todos
2003".
-
Muleta de plástico
soplado, lo que permite fabricarla a bajo precio
(probablemente, entre siete y ocho pesos). Se
resume en una sola pieza y puede fabricarse en
colores.
-
Levantador de
pacientes, pensado para personas postradas.
Cuenta con un sistema de elevación y permite
también movilizarlo en sentido longitudinal para
facilitar el aseo.
"Estamos trabajando
con los centros de tecnología del INTI, con la
Asociación Argentina de Inventores, con las
universidades, con profesionales y empresarios
para ofrecer soluciones a bajo precio y reemplazar
importaciones", afirma Kohanoff. Y subraya que las
respuestas no sólo deben dirigirse a las
dificultades funcionales, respiratorias o
locomotrices, sino también a la recreación y, ¿por
qué no?, al trabajo.
"Hemos descubierto que el talento argentino es
tremendo -asegura-, sólo nos falta trabajar
armoniosamente, en conjunto."
Diseño para los mas grandes
-
Para que no se caiga
el bastón
El equipo de diseño del INTI elaboró un
accesorio de plástico con texturas que frenan
el movimiento.
-
Asiento giratorio
Sirve para facilitar el ingreso a la bañadera.
Fue diseñado por la Asociación Argentina de
Inventores.
-
Andador con canasta
Permite caminar y transportar objetos al mismo
tiempo. Además, por su forma trapezoidal, es
apilable.
Fuente: Diario La Nación
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