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Importante ayuda
para los que sufren Alzheimer, ACV y adicciones.
El doctor Nicolás Bazán descubrió un
neurotransmisor.
La mayoría de los científicos considera que el
cerebro es similar a una computadora. En cambio,
según el laureado neurocientífico tucumano
radicado hace más de 30 años en los Estados
Unidos, Nicolás Bazán, el cerebro es comparable a
una selva tropical, porque tiene belleza,
capacidad de autoprotección y, sobre todo,
armonía. “El cerebro es la base de la memoria, de
la razón. Nos permite pensar, leer, planificar el
futuro, sentir, amar, crear, apreciar la música.
Tiene armonía porque todas sus funciones están
perfectamente organizadas”, señaló a LA GACETA el
doctor Bazán, quien dictó la conferencia magistral
“Neuroprotección: de la investigación a la
clínica”, en el XLI Congreso Argentino de
Neurología, que se realizó en Tucumán.
El doctor Bazán disertó sobre su reciente
descubrimiento en el cerebro: un nuevo
neuromensajero, llamado neuroprolectina D1. “Es un
compuesto químico que está presente en los
estadios tempranos del mal de Alzheimer, y tiene
como función inhibir la muerte de las neuronas. Es
decir, que puede rescatar de las patologías
neurológicas, de los derrames cerebrales, de la
degeneración senil de la mácula (afección que
lleva a la ceguera), porque impide que las células
del cerebro se mueran”, explicó el
neurocientífico. Este hallazgo fue publicado en la
tapa de la revista de la Academia Nacional de
Ciencias de los Estados Unidos.
Mensajero de la vida
La neuroprolectina, según detalló el doctor Bazán,
es un mensajero de la vida porque se forma en el
mismo organismo humano. Por lo tanto, la propiedad
biológica y la estructura química de la nueva
molécula podrán ofrecer importante ayuda en el
futuro a los que sufren Alzheimer y accidentes
cerebrovasculares.
El descubrimiento de este nuevo neurotransmisor o
“neuromensajero”, como le gusta decir al doctor
Bazán, servirá de molde para diseñar fármacos que
mimeticen la función del nuevo compuesto neuronal
(neuroprolectina D1). Bazán sostiene que la
medicina actual tiene dos grandes desafíos:
descifrar los códigos del funcionamiento cerebral
y la astrofísica.
“La depresión, el Parkinson, el Alzheimer, la
esquizofrenia y la esclerosis múltiple no tienen
cura, ni aun con diagnóstico temprano. De ahí la
importancia de profundizar los conocimientos del
cerebro. Las adicciones son enfermedades. Diego
Maradona, por ejemplo, es un enfermo cerebral. El
hallazgo de la neuroprolectina abre la puerta para
diseñar terapias inmediatas y efectivas”, reiteró
el destacado neurocientífico tucumano.
Fuente: Diario La Gaceta (Tucumán
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