|
Madrid, 9 feb (EFE).-
Los especialistas confían en que las
investigaciones para luchar contra el Parkinson
puedan detener el curso natural de esta enfermedad
mediante la terapia génica, el tratamiento
quirúrgico y los nuevos fármacos.
La enfermedad del Parkinson, un
trastorno neurodegenerativo que padecen alrededor
de 100.000 españoles, un 25 ó 30% con 40 años o
menos, supone uno de los principales problemas de
salud en el mundo.
Durante este fin de semana se
estudia en una reunión a la que asisten 250
neurólogos de toda España la progresión y
neuroprotección de la enfermedad de Parkinson de
forma monográfica.
Con este motivo, el neurólogo e
investigador de la clínica Universitaria y de la
facultad de Medicina de la Universidad de Navarra,
José Angel Obeso, y Juan José López Lozano, del
servicio de Neurología de la Clínica Puerta de
Hierro de Madrid, informaron en conferencia de
prensa del tratamiento actual de la enfermedad y
de las posibilidades de curación a medio y largo
plazo.
En los últimos años se ha
conseguido aumentar la esperanza de vida de los
pacientes y que su movilidad no quede reducida a
la invalidez total, como ocurría en los años 70,
en que los tratamientos no podían impedir la
progresión del mal.
Con los tratamientos actuales
se ha conseguido una gran mejora en la movilidad
del paciente, aunque esto no sea suficiente porque
la enfermedad progresa en otros aspectos como el
desequilibrio, la demencia y la falta de control
de esfínteres.
El reto es conseguir detener el
avance del mal, algo que en la actualidad no puede
hacerse, ya que los tratamientos consiguen
controlar en los primeros estadios de la
enfermedad las dificultades motrices de la
enfermedad, lo que neurólogos consideran muy
importante, pero no el que se desencadenen nuevas
complicaciones.
Sobre los factores de riesgo
del Parkinson todavía existen muchos
interrogantes, aunque básicamente son causas
genéticas y ambientales, debidas a tóxicos u otras
sustancias.
Los especialistas investigan
también el papel del estrés en el
desencadenamiento del proceso de muerte neuronal
típico del Parkinson y aunque no está
científicamente comprobado en qué grado
interviene, se sabe que tras un trauma como un
accidente de avión o un desastre como un terremoto
hay cierto número de personas que desarrollan este
mal.
Fuente: Health & Age.com
www.salud.com |