|
Las personas mayores
de sesenta y cinco años que realizan actividades
físicas, aunque sea de forma ocasional, reducen en
un 40% el riesgo de mortalidad, asegura un estudio
publicado en la revista American Journal of
Preventive Medicine.
De acuerdo con el artículo, investigadores del
Instituto Karolinska de Estocolmo, Suecia,
observaron que el ejercicio aumenta la
supervivencia de los ancianos al reducirse la
probabilidad de morir de un ataque cardíaco.
Para llegar a estas conclusiones los expertos
estudiaron a tres mil 206 personas con sesenta y
cinco años o más entre 1988 y el 2000. En el
ensayo se tuvieron en cuenta otros factores de
riesgo como el hábito de fumar y las enfermedades
crónicas no transmisibles.
Al analizar los resultados, los especialistas
constataron que para ambos sexos, los índices más
altos de mortalidad se dieron entre los
participantes que llevaban una vida sedentaria y
no desarrollaban ninguna actividad. Otro aspecto
que se destacó fue que el tabaco es uno de los
principales elementos responsables de acortar la
vida de los mayores, así como la diabetes mellitus
en las mujeres y la hipertensión en los hombres.
Está ampliamente comprobado que el estilo de vida
sedentario es una de las 10 causas fundamentales
de mortalidad y discapacidad en el mundo. Datos de
la Organización Mundial de la Salud revelan que
aproximadamente dos millones de muertes pueden
atribuirse cada año a la falta de actividad
física. Asimismo, el sedentarismo aumenta las
causas de mortalidad, duplica el riesgo de
enfermedad cardiovascular, diabetes mellitus tipo
II, obesidad, osteoporosis e hipertensión
arterial, entre otros.
Fuente:
Agencia Prensa Latina |