Notas:
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Son eficaces en la mejora de la densidad ósea y en la reducción de fracturas vertebrales. Los SERM están desplazando a la terapia sustitutiva hormonal en la osteoporosis. Los moduladores selectivos de los receptores estrogénicos (SERM) están desplazando a la terapia hormonal sustitutiva (THS) tradicional en el abordaje de la osteoporosis. Esta terapia mejora la densidad ósea y reduce fracturas sin perjudicar al útero o la mama. Los moduladores selectivos de los receptores estrogénicos (SERM) son sustancias que han mostrado su eficacia para el tratamiento de la osteoporosis, sobre todo en la reducción de las fracturas vertebrales, y, además, no parecen afectar a la mama o al útero.

"Las consecuencias sobre el perfil lipídico de los moduladores selectivos de los receptores estrogénicos (SERM) son semejantes a las que se producen con los estrógenos, pero se evitan los riesgos de desarrollar neoplasia en mama y útero. Es más, tienen un efecto preventivo sobre el cáncer de mama", ha asegurado Jenaro Graña, presidente de la Sociedad Gallega de Reumatología y adjunto del Servicio de Reumatología del Complejo Hospitalario Juan Canalejo, de La Coruña.

Graña considera que, en general, los SERM son bien tolerados por los pacientes y ha añadido que el único efecto secundario grave que debe tenerse en cuenta es el aumento del riesgo tromboembólico, una amenaza a la que también se expone el paciente con el uso de estrógenos.

Beneficios reales

En cualquier caso, Graña ha añadido que las ventajas derivadas de la utilización de estos fármacos justifican sobradamente la instauración de terapias para abordar la osteoporosis. "La diferencia entre el riesgo que producen estos medicamentos y el riesgo potencial de cualquier persona es un poco mayor, mientras que las ventajas son obvias porque es un tratamiento efectivo contra la osteoporosis", ha insistido.

El presidente de la Sociedad Gallega de Reumatología ha recordado que las estadísticas revelan que una de cada tres mujeres postmenopáusicas van a padecer esta enfermedad y ha afirmado que los SERM son eficaces en la reducción del número de fracturas vertebrales y en la mejora de la densidad ósea. De momento, no han demostrado la misma capacidad para disminuir las fracturas de cadera. "Es un problema de diseño de estudios y de tiempo, porque la osteoporosis es una enfermedad a largo plazo", según Graña, quien también ha destacado los nuevos bifosfonatos, que aportan más potencia y tienen efectos secundarios similares.

La vertebroplastia es otro de los avances producidos en los últimos años con relación al tratamiento de la osteoporosis. Como otros hospitales españoles, el Juan Canalejo ha incorporado esta técnica novedosa al abordaje de esta enfermedad en los casos necesarios.

Es un método que está indicado para las fracturas osteoporóticas, aunque también puede utilizarse con las fracturas por metástasis y angiomas vertebrales. La técnica consiste en rellenar la vértebra con una sustancia cementante que se inyecta a través de uno de los pedículos vertebrales. Los resultados sobre el dolor son inmediatos y es un método que evita la progresión de la lesión, ha precisado el reumatólogo.

Riesgo modificable

Asimismo, ha recordado los factores de riesgo para padecer esta enfermedad. Dentro de los no modificables se encuentran el sexo femenino, el bajo peso de las pacientes (menos de 58 kilos) y la escasa masa muscular, así como pertenecer a la raza blanca o asiática, tener una historia familiar de osteoporosis o de fracturas ante mínimos traumatismos, sin olvidar la menarquia tardía y la menopausia precoz (antes de los 45 años de edad).

En cuanto a los ambientales, Graña ha apuntado el hábito sedentario, el ejercicio excesivo que provoque amenorrea, inmovilidad, nuliparidad, tabaco y baja exposición solar. Por último, influyen también diversos factores nutricionales, como el alcohol, el café, la ingesta reducida de calcio, dietas hiperproteicas, intolerancia a lácteos, dietas vegetarianas y el déficit de vitamina D.

Maria Lagoa. La Coruña
Fuente: Diario Médico 07/02/01
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