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El uso generalizado
del medicamento Fosamax para contrarrestar la
osteoporosis mantiene su efecto de fortalecer los
huesos por lo menos durante una década, señala un
estudio. El estudio respondió al temor de los
médicos de que la droga, llamada genéricamente
alendronate, tuviera efecto contraproducente, como
debilitamiento óseo y tendencia a fracturas de
cadera y de la columna vertebral.
El estudio del efecto de Fosamax es el mayor que
se haya realizado sobre la droga, que fue aprobada
en 1995. Esta ha logrado convertirse en la
alternativa más popular a los suplementos de
hormonas, que en años recientes fueron vinculados
a los males cardíacos y al cáncer.
"Se trata de un mal crónico y requiere de un
tratamiento a largo plazo, por lo cual es
importante tener la información", dijo el doctor
Henry Bone, que dirigió el estudio en el centro
médico St. John, en Detroit. Los resultados,
relacionados con un equipo internacional de
investigación, aparecen el jueves en la revista
The New England Journal of Medicine.
En el experimento de 10 años de duración, el grupo
había realizado informes preliminares sobre los
resultados encontrados durante los primeros años.
En los primeros cinco años, los investigadores se
concentraron en los casos de 247 mujeres de
mediana edad y de edad avanzada, que sufrían de
osteoporosis posmenopáusica.
Los resultados afianzarán la confianza de los
médicos al igual que los pacientes que toman
Fosamax. El popular medicamento actúa para
reajustar el proceso continuo de regeneración
ósea. Reduce la destrucción de células óseas y
permite más tiempo para su regeneración.
Sin embargo, los médicos se han preguntado si este
proceso de demora podría ser perjudicial a largo
plazo. ¿Finalmente los huesos comenzarán a
romperse a medida que predomina el tejido más
envejecido y calcificado? Este estudio demuestra
que eso no sucede. En Internet: http://content.nejm.org/.
Fuente:
Agencia Associated Press |