La terapia
intensiva con estatinas demostrará el gran
potencial de estos fármacos en el control de la
enfermedad aterosclerótica. Así lo sugiere Eric
Topol, de la Clínica Cleveland (Ohio), en un
editorial que acompaña al estudio adelantado por
The New England Journal of Medicine y en el que
asegura que "está a punto de producirse un gran
cambio en la prevención y el manejo de la
enfermedad vascular aterosclerótica".
Los resultados del estudio Prove-It no sólo van a
suponer cambios en la práctica clínica, sino
también a la hora de investigar. "La combinación
de los resultados de los ensayos Prove-It y
Reversal, en el que se emplearon dosis idénticas
de los fármacos, valida la ecografía intravascular
como medida de los beneficios clínicos de los
agentes ateroscleróticos", argumenta Topol. Cabe
recordar que el estudio Reversal, publicado hace
una semana por la revista JAMA demostraba en 654
pacientes que el tratamiento hipolipemiante
intensivo era más eficaz que una pauta moderada
para controlar la progresión de la aterosclerosis.
El seguimiento de los pacientes se hizo con
exámenes ecográficos.
Asimismo, Eric Topol considera que estos dos
estudios refuerzan la necesidad de realizar más
ensayos comparativos entre fármacos de la misma
clase, a pesar de la reciente afirmación de un
responsable de la FDA que planteaba que apenas
había diferencia entre tratamientos activos.
"Hemos estado en la ignorancia al no disponer de
datos comparativos entre agentes similares y
merecerá la pena invertir en investigaciones que
faciliten las decisiones terapéuticas", escribe.
De todos modos, matiza que "el coste del
tratamiento con estatinas es uno de los temas que
deberán resolverse, especialmente si se opta por
pautas más agresivas".
Fuente: Diario Médico
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