Son lesiones cutáneas que afectan especialmente
a los mayores de 70 años
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Las úlceras por
presión multiplican el riesgo de muerte
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La cama es
programable y modifica continuamente la posición
del cuerpo
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Permite también la
posición vertical
La internación
prolongada o el uso de una silla de ruedas
conllevan oculto un sufrimiento que, aunque
prevenible, en muchos casos multiplica el riesgo
de muerte del paciente.
Se trata de la formación de las úlceras por
presión, comúnmente llamadas escaras .
Independientes de la enfermedad del paciente, son
lesiones cutáneas que se producen por una presión
continua en una zona del cuerpo que interrumpe la
irrigación sanguínea.
De ahí que la rotación cada dos horas de los
pacientes inmovilizados sea imprescindible para
que la úlcera no avance rompiendo las capas de la
piel hasta llegar al músculo. En el estadio más
avanzado de las escaras, el hueso queda expuesto y
se infecta.
El tratamiento, que aumenta notablemente los
costos de internación, es más complicado que la
prevención. Se necesitan vendajes especiales,
desinfectantes, eliminación del tejido muerto,
entre muchas otros medidas.
Según estudios de la Fundación Nacional Decubitus,
de los Estados Unidos, "alrededor de un 50% de los
pacientes con escaras tienen más de 70 años y,
entre ellos, las úlceras de presión cuadruplican
el riesgo de muerte. La tasa de mortalidad en
hospitales de pacientes afectados oscila entre un
23% y un 37%".
Frente a esto, tras recorrer centros de salud y
conocer las necesidades de pacientes con escaras,
dos ingenieros mecánicos argentinos propusieron
una solución. Abraham y Guillermo Roit, padre e
hijo, trabajaron desde 1998 para desarrollar una
cama rotativa antiescaras.
Movimiento continuo
Con el asesoramiento médico del traumatólogo
Eduardo Cacchione, especialista en medicina física
y rehabilitación, y luego de analizar las
necesidades de 130 pacientes con internación
prolongada en hospitales porteños y bonaerenses,
el equipo de trabajo -también integrado por los
ingenieros Jorge Gleizer, Gustavo Porjolovsky y
Jorge Rosas, que participó en el control de
movimiento- logró un sistema que modifica
continuamente la posición del cuerpo.
El mecanismo de control y movimiento fue patentado
en los Estados Unidos. "Tuvimos que demostrar que
las funciones de la cama son diferentes de las de
más de seis millones de patentes otorgadas",
explica Guillermo Roit, de 36 años.
El sistema permite que el colchón se deslice y el
paciente rote sobre sí para descargar su peso en
distintos puntos del cuerpo con sólo apretar un
botón. En dos minutos, y silenciosamente, el
paciente gira 180 grados.
"Uno se siente como en una cuna", asegura a LA
NACION el doctor Cacchione, y aclara que se guía
por los comentarios de pacientes con escaras que
probaron la cama, cuyo valor oscila entre los
17.000 y los 30.000 pesos.
"Creo que es la respuesta a la necesidad de tantos
enfermos y médicos", opina Guillermo Roit.
Durante el proceso de desarrollo, los
especialistas se propusieron no sólo solucionar el
grave problema de las úlceras por presión, sino
también, según explican los ingenieros Roit,
"darle dignidad al paciente: que pueda mejorar su
calidad de vida sin que importe si es más pesado o
más alto".
Automovilización
Por eso, el diseño también incluye laterales que
se bajan para que la persona, una vez acostada, se
desplace y pueda doblar las rodillas por la
gravedad que produce el movimiento. Al deshacer
esta secuencia, se logra que las rodillas vuelvan
a su posición original. "Esto es útil, por
ejemplo, para un posoperatorio de rodilla o de
enfermedades de cadera -explica el doctor
Cacchione-. Es una automovilización en la cama,
porque el paciente se sienta de forma gradual y se
acuesta según sus propias posibilidades de
movimiento."
Otro recurso con el que cuenta el desarrollo es
que se logra "poner de pie" al paciente. Una vez
que la cama se levanta 90°, se le coloca una
mesita para que el organismo funcione "como si
estuviera levantado".
Un próximo paso con ingenieros informáticos es
lograr que con la ayuda de un micrófono unido al
sistema de control de movimiento de la cama un
paciente cuadripléjico pueda dar órdenes verbales
para iniciar la rotación y la bipedestación (
www.camasroit.8m.com) .
"Todo lo que intentamos surgió de las dificultades
observadas en los pacientes -señala el doctor
Cacchione-. Porque cuando aparece una escara, los
mejores tratamientos de rehabilitación
desaparecen."
Según el grupo de trabajo, la cama antiescaras es
una "ortesis"; es decir, un aparato que ayuda al
paciente a desarrollar su máxima potencia. "Esto
sería una ortesis supersofisticada para los
pacientes cuya patología lo necesite", explica el
traumatólogo. "Les da la libertad que perdieron",
agrega Abraham Roit.
Autor: Fabiola Czubaj
LA NACION
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