Notas:
La lipoproteína (a) predice el riesgo de ACV en varones mayores de 65 años
  
 
Un estudio publicado en The New England Journal of Medicine indica que los niveles elevados de lipoproteína (a) pueden determinar los varones añosos que se encuentran en riesgo cerebrovascular.

Entre los adultos ancianos, un nivel elevado de lipoproteína a -Lp(a)- es un factor predictivo independiente de accidente cerebrovascular, muerte por enfermedad vascular y por cualquier causa en los varones, no así en las mujeres. Estos datos respaldan el uso de las concentraciones de Lp(a) en la predicción del riesgo de tales eventos en los varones ancianos, según un estudio que se publica hoy en The New England Journal of Medicine.

En comparación con lo que se conoce sobre los factores predictivos de acontecimientos vasculares en las personas de mediana edad, se sabe menos sobre dichos eventos en los ancianos. La Lp(a), que desempeña un papel importante en la aterotrombogénesis, se ha asociado a un mayor riesgo de enfermedad vascular. Por eso, el equipo de Abraham A. Ariyo, de la División de Cardiología de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, ha investigado dicha relación entre pacientes con más de 65 años.

En un estudio prospectivo sobre 5.888 de ancianos de 65 años o mayores, residentes en Estados Unidos, 2.375 mujeres y 1.597 hombres proporcionaron las muestras séricas iniciales para el análisis de las concentraciones de la Lp(a). En estos 3.972 sujetos se realizó un seguimiento de 7,4 años de mediana para evaluar el desarrollo de accidentes cerebrovasculares y registrar las muertes producidas por todas las causas.

Los varones y las mujeres fueron divididos en quintiles según la concentración que tenían de lipoproteína en situación basal.

Utilizando modelos de riesgo proporcionales de Cox, los investigadores determinaron el riesgo asociado con cada quintil de Lp(a), sirviendo el quintil más bajo como grupo de referencia. Comparados con los del quintil más bajo, los varones del quintil más alto mostraban un riesgo no ajustado tres veces mayor de accidente cerebrovascular, casi tres veces más de riesgo de muerte asociada con acontecimientos vasculares y casi dos veces más de riesgo de muerte por todas las causas.

Factores externos

El ajuste por edad, género, concentración de colesterol total, colesterol asociado a lipoproteínas de baja densidad, triglicéridos, grosor de la pared de la carótida, tabaquismo, presencia o ausencia de diabetes e hipertensión sistólica y diastólica, índice de masa corporal y otros factores tradicionales de riesgo mostró poco efecto en la valoración final. Los análisis similares realizados en mujeres, que también incluían el ajuste del uso o no de estrógenos, no mostraron dicha relación.

En un artículo de revisión, Angelo M. Scanu, de la Unidad para el Estudio de Lipoproteínas de la Universidad de Chicago, recuerda que la apolipoproteína (a), el marcador específico de Lp (a), se sintetiza en el hígado y circula por el plasma unida a lipoproteínas que contienen apolipoproteína B-100, fundamentalmente el LDL.

La retención de lipoproteínas por elementos de la matriz extracelular vascular es uno de los primeros pasos de la aterogénesis.

Scanu añade que parece ser que la patogenicidad cardiovascular de la Lp (a) está influida tanto por factores externos como internos de la pared vascular. No obstante, los niveles elevados de dicha lipoproteína pueden tener diferentes implicaciones en cada sujeto, lo que demuestra que es necesario evaluar a cada paciente de forma individual.

Queda por conocer si los niveles bajos de la Lp(a) pueden tener una función beneficiosa, por lo que es necesario continuar con los trabajos en marcha.

Fuente:
Diario Médico
www.diariomedico.com